Aplazar


Desde tan lejos como mi memoria puede alcanzar, mi padre ha tenido en mente una gran novela. Le gustaba escribir, aunque no lo hacía, pero tenía en su mente esa gran novela que un día escribiría.
“Ahora no puedo” –decía. El trabajo, las muchas preocupaciones, las hijas…

Cuando dejó el trabajo, vinieron más preocupaciones y, aunque pasaba muchísimas horas tumbado, en sus ensoñaciones (horas que podía haber empleado mejor escribiendo o haciendo un esquema de la novela), todavía no era el momento. Empezó a decir entonces que escribiría su gran novela cuando pasara de los 60 años, como Cervantes.

Hoy en día ha sobrepasado incluso los 70, tiene tanto tiempo que hasta sufre por no saber qué hacer con él y ni rastro de esa gran novela que había en su cabeza. Ya ni la menciona. Nunca la escribirá, lo sabemos todos.

Claro que nunca es tarde, claro que todavía tiene las capacidades necesarias para hacerlo, pero a lo largo de los años, al aplazar una y otra vez, al no dar el paso, se ha instalado en un “no hacerlo” que cada vez ha adquirido mayor proporción. Se necesitaría ahora una cantidad de voluntad descomunal para romper el hábito adquirido durante toda una vida, el de no hacer nada con su novela.


Cada día que pasa sin que hagamos aquello que nos apetecería hacer es como un ladrillo que añadimos a lo que, algún día, será un muro infranqueable. Lo mejor es no aplazar más. Nunca es mejor momento que ahora, hoy. No importa que no sepamos cómo, lo realmente importante es no permitir que hoy se añada un ladrillo más a ese maldito muro. Nadie dispone del espacio y el tiempo perfecto para crear y la vida nos proporcionará siempre una buena razón para aplazarlo una y otra vez, hasta que, ya viejos,  nos hayamos rendido.

Comentarios

  1. Desde luego, cuando nos resistimos a hacer algo, el momento nunca llega, de lo contrario, todo lo que posponemos, todo aquello que queda en el espacio del "no puedo", habría ya visto la luz con mejor o peor resultado, pero pienso que, el resultado no es lo más importante.

    Muchosss besitosss

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  2. Y (añado), si lo que ha visto la luz con peor resultado, pasa por un pequeño proceso de corrección, ya será mucho mejor. Lo importante es que las ideas se concreten en algo, que pasemos de la idea a la acción.
    Besssitos, Lusss.

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  3. ¿Te quieres creer que yo era de aplazar hasta que un buen día, de forma natural, surgió la necesidad de no dejar pasar ni un segundo más? Aún me pregunto la razón, pero sospecho que se debió a la alargada sombra de los 40 y a su famosa crisis...

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  4. Mercedes, qué bien te sentó a ti la crisis de los 40 ¿no? Más que crisis, fue una revolución ;)

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  5. Me pregunto de dónde nace ese miedo que nos hace aplazar (al menos, a muchos, por no decir la mayoría), por qué es tan potente, qué creemos que podríamos perder. ¿O será ganar?

    Mañanita de sábado, en busca del santo grial de la creatividad [postergada]
    ;)

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  6. Anca, cuanta razón tienes y cuánto daño nos hace el aplazar. Estoy contigo que hay que romper hábitos, arañar de aquí y de allá, no añadir más ladrillos a los que tenemos encima por nuestras obligaciones. Sí, ahora mismo escribo una frase en mi cuaderno para que no se pierda, que puede ser el germen de un escrito, o nada. Pero esos segundos que invierto nunca serán un ladrillo, sino una frase que nace. Un abrazo y gracias por compartir.

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  7. Melinda... ¡y yo qué sé! Cuando descubra la respuesta habré ganado la batalla para siempre y podré dejar de llevar este pulso diario con la cosa de aplazar.
    Un beso :)

    Así es, Rosana, la frase que escribas no sólo se conserva, sino que anula el ladrillo de hoy. Hoy no añades más consistencia al maldito muro. Aunque no hagas nada más que escribir esa frase, cuenta como un día en el que has hecho algo.
    Gracias a ti también por compartir.
    Un beso

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  8. Buen tema, da para muchas observaciones.

    A veces manifestar una intencion y no llegar a realizarla tambien puede aportarnos un aprendizaje.

    A veces, aunque un proyecto no tome cuerpo, hemos realizado un trabajo en lo mental que puede manifestarse positivamente en otro momento o en otras cosas.

    La vida tiene extraños caminos, jeje.

    Al arte de posponer tambien se le llama a veces procrastinar, del latin pro cras, para mañana.

    Augusto Monterroso tiene un relato muy bueno sobre esto, "Leopoldo (sus trabajos)" muy recomendable.

    Otra cosa mas o menos relacionada con posponer es generar expectativa. Sobre todo en internet esto se da bastante.

    Un creador comparte un avance de lo que esta preparando. Despierta el interes del publico. Y ahi ya se complica la cosa, o mantienes una comunicacion fluida o la gente se impacienta.

    Hoy por hoy la paciencia es muy exigente. Asi que tentar al personal es una treta arriesgada.

    Quiero compartir un ejemplo: Unos desarrolladores presentaron un proyecto de videojuego muy interesante alla por 2008.
    Despertaron gran interes pero no han sabido mantener el contacto con el publico, apenas han facilitado informacion y estamos en 2011.
    Esto ha perjudicado seriamente su imagen y ha despertado el enfado y la frustracion de aquellos que creyeron en el proyecto y han tratado de seguir su evolucion.

    Asi que si tienes una buena idea mas vale que sepas darle una salida adecuada o si no se vuelve contra ti.

    Lo bueno de hoy en dia es que la gente aprende rapido y se atreve a tomar iniciativas propias.

    Estamos superando un cierto modelo exclusivista en cuanto a las ideas. Las ideas son cada vez mas de todo el mundo. Si descubres una novedad y no aprovechas tu oportunidad la gente reaccionara y te tomara el relevo sin mas ni mas. Libremente.

    Esto me parece algo muy esperanzador y fascinante. Cuanto mas fluye la red mejor crecemos entre todos.

    Por si alguien tiene curiosidad, el videojuego es The Unfinished Swan (ya el titulo auguraba su incierto destino), se puede ver una muestra aqui: http://giantsparrow.com/games/swan/
    y aqui algunas iniciativas de interesados: http://www.youtube.com/watch?v=uyobyE17NLs

    Perdon por el exceso de texto. Un saludo.

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  9. hummm me parece que en mi caso has dado de pleno en la diana...
    tomo nota

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  10. Dersony, lo bueno que tienen estos tiempos es también que, a raíz de una entrada, viene otra persona y, mediante su comentario, aporta más valor al texto, como acabas de hacer tú.
    Nada de perdón, te doy las gracias por lo que aportas.

    Cierto, las ideas pueden surgir y quedarse en nada o en espera. En este momento, aparte de lo que tengo entre manos, tengo otros cinco proyectos que me gustaría algún día emprender, porque me parecen lo suficientemente interesantes. Pero los tengo que aplazar. Y cuando llegue su turno, habrán surgido otros cinco más. descartaré muchos de ellos y aplazaré otros, mientras los plasmo de uno en uno.

    Cabe distinguir, entonces, entre aplazar mientras se está haciendo otra cosa y aplazar por miedo a hacer.

    Completamente de acuerdo contigo, mucho del trabajo en las ideas que se quedaron en la cabeza, acabará dando frutos en otra idea y otro proyecto que ni se sospechaba. Nada desdeñable esta fase de incubación, tanto si hay después un "producto" como si no.

    Ah... la expectativa... ni me hables... qué miedo me da. Porque crear, las creamos todos, incluso sin intención de hacerlo. Y luego... ¿qué? A ver quién es el guapo que está a la altura de las expectativas creadas.

    Me ha gustado el juego, sí. No soy muy jugadora, pero una partidita seguro que echaría.
    Y muy interesante esto de que, a menos que lleves a cabo tu idea, alguien lo hará por ti. Así es. Ahora ya no son tiempos de aplazar, pensando que tu idea se quedará esperándote. Ya no son tiempos de aplazar nada, todo va corriendo y, o te subes o te quedas mirando como otros hacen lo que bien podrías haber hecho tú.

    De nuevo gracias.

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  11. Almena... hum... Está bien, si confiesas tan abiertamente, no me ensañaré, me basta con que tomes nota.
    Un beso

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