El hemisferio derecho

La mejor manera de tratar al hemisferio derecho es como trataríamos a un niño de cinco años. Es caprichoso, juguetón, no acata órdenes, tiene sus pataletas y, desde luego, ni sabe ni quiere saber de disciplina. Con este panorama, más vale llenarse de paciencia… y de amor.

A nuestro lado creativo no le gustan las rutinas. No le gusta estar haciendo siempre la misma cosa, de la misma manera, por eso, en cuanto nos ponemos en este plan, él se retira y deja hacer “a los mayores”. Pero si le guiñamos un ojo, si ve que estamos dispuestos a jugar a cosas nuevas, acudirá entusiasmado sin ningún tipo de rencor por todos los años que lo hemos tenido abandonado.

Eso sí, hay que hacerlo sin reservas. Cuando invitamos a jugar a nuestro lado creativo, hay que dejar de lado los pudores y todo aquello de “¿y si no lo hago bien? ¿y si me equivoco? ¿y si hago el ridículo?”. Nuestro hemisferio izquierdo (encargado de mantener el orden) hará lo posible para que nos reprimamos y no es tan fácil librarse de toooooodo eso que tenemos en la cabeza, todas las ideas que tenemos sobre cómo deberíamos comportarnos, cómo debería hacerse este u otro trabajo, etc. (ya iré hablando con el tiempo de todo este “etc.”).
Lo importante, entonces, es que nuestro lado creativo pueda jugar sin vigilancia ni censores. Complicado, lo sé. Los censores están bien entrenados. Pero hay trucos.

Al igual que el lado creativo se retira cuando las cosas se ponen serias, el lado ordenado se retira (¿exasperado?) en las situaciones que no puede controlar ni comprender. Por esto es posible “echarle” por un tiempo.
Hay muchísimos ejercicios para todas las disciplinas artísticas que se dedican a esto, a ahuyentar nuestro lado racional e invocar el juego. En las artes escénicas suelen ser ejercicios en los que se hace mucho el ridículo ante los demás, pero ¿y cuándo se trata de un trabajo solitario, como la escritura o el dibujo? Bien, también hay modos:
  • Lucia Capacchione en “El poder de tu otra mano” habla de escribir o dibujar con la mano izquierda (la derecha, si se es zurdo).
  • Betty Edwards, en “Aprender a dibujar con el lado derecho del cerebro” (gran libro, fue con el que yo aprendí, siendo negada) sugiere hacer un dibujo con el modelo cabeza abajo, o dibujar la propia mano sin levantar el lápiz del papel, ni mirar el dibujo hasta haber acabado.


Seguro que hay muchos otros sistemas, la cuestión es hacer un trabajo que el hemisferio izquierdo no sepa realizar, para el que no tenga rutinas ni procedimientos. Se quedará desconcertado por no saber cómo afrontar esta tarea, mientras que el hemisferio derecho se entusiasmará ante la idea de un juego nuevo y desconocido, una verdadera aventura. Entonces entrará a jugar y tomará el mando.

Por cierto, haced la prueba (ahora, no mañana), escribid vuestro nombre con la otra mano (izquierda si sois diestros, derecha si sois zurdos). Luego decidme si esa letra os resulta familiar.

Comentarios

  1. El libro de Betty Edwards es muy bueno, buscare el de Lucia que tiene buena pinta.

    Es cierto que es como un niño, y como un anciano al que se le va la cabeza, jeje.
    Me refiero a la ausencia de lenguaje logico.

    Mi abuela ha perdido bastante lucidez y ya no recuerda los nombres propios de nadie, asi que hace rodeos para referirse a alguien. Ese que vivia por ahi... Y cosas asi.

    El truco es saber ponerse a ese nivel, desconectar el chip logico y escuchar y comunicar sin palabras.

    Somos humanos cuando sabemos ser niño y adulto a la vez, sin trabas ni miedos.

    Me esta gustando mucho tu nuevo blog, aminuscula. Un saludo.

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  2. Pues no me resulta poco familiar aunque no se parece nada a la letra que hago con la mano derecha. Conozco la letra de mi mano izquierda porque cuando era niña (entre otras manías) quería ser ambidiestra y me ponía a escribir con la izquierda cada que podía. Nunca conseguí tener soltura, seguramente por la falta de práctica pero si que hay cosas que hago mejor con la mano izquierda, por ejemplo jugar con ese juego que está hecho con piezas de madera y que tienes que ir quitando una a una sin que se caiga la torre... no recuerdo el nombre...

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  3. Dersony, el libro de Lucia es muy diferente. No está enfocado a algo concreto, como ocurre con el otro. Yo utilizo muy poco de lo leído en este libro, aunque ha sido interesante experimentarlo (es que yo lo pruebo todo). Yo tengo los libros divididos en dos categorías: libros para tener en casa, porque vas a volver sobre ellos muchas veces, y libros para tomar prestados de la biblioteca. "El poder de tu otra mano" está entre los libros que hay que tomar prestados.

    Exacto, este comunicar in palabras resume muy bien el proceso. En el caso de los escritores, tienen que seguir aferrándose a las palabras, pero se utilizan de otras maneras, y realmente plasman imágenes que por si mismas expresan los sentimientos y las situaciones. Es como hacer fotografías con palabras.

    Muy bonito esto de que somos humanos cuando sabemos ser niños y adultos.

    Gracias.



    Pena Mexicana, curioso este empeño en ser ambidiestra.
    ¿Y qué fue de esa niña? Porque ya apuntaba maneras de creadora, según cuentas.

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  4. pasó que se quedó huérfana de padre a los trece años y tuvo que darle preferencia a la lógica para salir adelante en mitad del caos :)

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  5. Pena Mexicana, es en esa edad justamente cuando se suele perder el contacto con nuestro lado más lúdico, independientemente de los acontecimientos que ocurran a nuestro alrededor. Por suerte, con el tiempo descubrimos que ambas facetas no son excluyentes, sino complementarias.
    Un beso

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  6. jaja, He escrito despacio y mal... Sí, como una niña, pero mientras lo hacía, me daba la risa, así que me ha parecido divertido...

    Lo que sí es cierto es que el hemisferio derecho es mucho más simpático si se le deja manifestarse.

    Gracias por todo esto... Creo que podrás hacer unas cuantas muescas.

    Besitosss

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  7. Luz, me encanta que te entre la risa, eso dice mucho sobre tu hemisferio derecho, jaja.

    Se escribe lento y mal, sí. De ahí que resulte eficaz, esa misma torpeza y lentitud hace que te olvides de las formas, de lo correcto y lo incorrecto y vayas a lo esencial. Si intentaras escribir sobre un sentimiento con la mano izquierda (al cabo de dos o tres lineas ya no resulta tan extraño, aunque se conserva la torpeza) comprobarías que te expresas de manera mucho más concisa, con un lenguaje muy infantil, poco elaborado, pero que lo expresado así es completamente certero. Hay un ejercicio en el libro de Lucia Capacchione que a ti te encantará: hacer una pregunta (siempre por escrito) con la mano derecha y contestarla con la izquierda. Te sorprenderá el resultado, hazlo sobre alguna duda existencial y ya me cuentas.

    Muescasss... ñam, me relamo.

    Besitsosss

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  8. Qué propuesta tan tentadora, soy ambidiestra y de niña fui una tremenda confundida, jajaj
    Pero es cierto, los hábitos están alli, y es preciso a veces cambiar el recorrido al ir al lugar de trabajo, o intentar tomarse un tiempo a veces para ver las cosas desde otra perspectiva.
    Saludable!

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  9. Dos consejos que recibí hace tiempo para "despertar" al hemisferio derecho: uno es precisamente utilizar más la mano izquierda, no sólo escribiendo, sino también con otras tareas; el otro es escribir lo primero que te viene a la cabeza, sin pararte a reflexionar sobre lo que pones.
    Y yo añado el no perder el contacto con los niños y el ponerse a su altura cuando estás con ellos...¡Huyy, cómo le gusta eso a mi hemisferio derecho!

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  10. Hola Anca, me gusta mucho este bloc. Hay muchas cosas que hemos estado comentando, que bien que puedas ir recogiéndolas de esta manera. Leerte es como tener una conversación contigo pero con mucho más tiempo y más detalles. Por cierto, yo también pienso que el libro "Aprender a dibujar con el lado derecho del cerebro" es muy recomendable. Para tenerlo, practicarlo y volver cada vez. Lo malo de soltarte y seguir al lado derecho del cerebro, es que después volver al izquierdo cuesta. Aunque como bien dices, hay que aprender a utilizar ambos, y las técnicas que apuntas nos ayudan. Un abrazo.

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    1. es bueno que aprendamos mucho acerca de estos temas

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  11. Sombraenllamas, ah, que envidia eso de ser ambidiestra, es algo que me despierta siempre mucha curiosidad. Me pregunto si hay algún cambio en el modo de hacer cuando haces algo con la derecha o con la izquierda en el caso de los ambidiestros.
    Sí, es preciso a veces cambiar la perspectiva.


    Mercedes, los tres consejos son buenísimos. El hacer cosas con la otra mano se debe a que, según dicen, la parte derecha del cuerpo está conectada con el hemisferio izquierdo y al viceversa. La escritura automática también, porque anula el lado racional. En cuanto a los niños, bueno, esto no sólo es bueno para la creatividad, sino que es el secreto de la eterna juventud.

    Rosana, sí que cuesta volver al hemisferio izquierdo, pero es preciso: ¿qué sería de nosotros si nos comportáramos siempre como niños de cinco años, sin nadie que vigile y nos obligue, por ejemplo a lavarnos los dientes, jajaja?

    Un beso

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