No tengo tiempo

Esta es otra de las grandes (y malas) excusas para no hacer algo creativo. Salvo momentos puntuales en los que todo lo que supone nuestra vida parece volverse del revés (momentos que no suelen durar más de unas semanas), es muy, pero que muy mala excusa.

Seamos sinceros: en cuestión de tiempo, no hay diferencias entre las personas, no hay ricos ni pobres. Todos disponemos de 24 horas al día, horas con las que no podemos comerciar, porque nadie puede vender sus 24 horas ni nadie puede comprar más horas si así lo necesitara. Son 24 horas por cabeza, no negociables.

Lo que ocurre es que es muy diferente la manera en la que empleamos estas horas cada uno de nosotros. Priorizamos su uso de forma diferente. Esto es siempre una elección personal, libre y nada cuestionable más que por uno mismo. Pero si pretendemos hacer algo creativo, si de verdad queremos hacerlo, habrá que hacerle un hueco en nuestro tiempo, dentro de nuestras prioridades.

De todos modos, tampoco hace falta tanto tiempo. Nos imaginamos muchas veces que hace falta todo un año sabático para emprender nuestra obra, que necesitamos vernos libres de nuestras obligaciones (olvidando que las obligaciones no son el impedimento real, sino la excusa que nos ponemos para no acercarnos a la silla).
Yo no me imagino escribiendo ocho horas al día. No me imagino escribiendo siquiera cuatro horas. No, es demasiado. Me refiero a escribir como acción de teclear, para la parte de idear sirve cualquier momento: mientras te lavas los dientes, mientras cocinas, mientras vas en autobús o conduces tu coche, mientras pasas la aspiradora… 

Realmente, con media hora al día tecleando se avanza muchísimo. Sólo media hora. Esto puede ser una página al día. Al cabo de un año son 365 páginas, cantidad nada desdeñable. Así que se trata de poner esa media hora al día entre nuestras prioridades. O dos horas a la semana, los sábados y los domingos. O veinte minutos los martes y los jueves. Algo, por poco que sea, pero si de verdad queremos, tenemos que arañar un poco de tiempo para hacer aquello que se supone que deseamos hacer.

9 comentarios:

  1. Anca, cuántas veces oigo la frase "no tengo tiempo", y es cierto que el tiempo es lo único que tenemos, pero como dices cada uno le damos importancia a una cosa. Creo que además del tiempo es el ritmo, lo que te permite arañar ese pedacito de tiempo-libertad para crear. Yo más que perder el tiempo o no encontrarlo, a veces lo que pierdo es el ritmo. Bsts.

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  2. Es así, tiempo tiene todo el mundo, y como tú apuntas el mismo...

    Hay que querer y dar espacio en tu vida a la creatividad...

    Besitosss

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  3. Es muy frecuente esto. Y dificil de cambiar, porque forma parte del discurso interno. Cada vez que se expresa se refuerza esa creencia y la persona se autoprograma con ese bloqueo.

    Por eso hay que aprender a formular mejor nuestros pensamientos, darles la mejor salida posible, para que sean nuestra lanzadera y no nuestros grilletes.

    "No tengo tiempo" establece una condicion infundada pero muy conveniente para quien no se da permiso o no se atreve a aventurarse en lo desconocido.

    Siendo muy sincero y tirando del hilo puede uno deshacer esas trampas y artimañas de su mente. O sea, que hay que ser un poco autopsicoanalista a veces.

    La PNL me parece que ayuda un poco en este tipo de cosas.

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  4. Ese no tengo tiempo, que no llego, que cuando puedo me quedo dormido...
    Realmente creo como tú que se trata sobre todo de racionalizar nuestro tiempo -el bien más hermoso que tenemos-, y organizarlo de manera que no valgan excusas para que nos pongamos de una vez por todas y con seriedad a la faena.
    Me alegra volver encontrarte después de tanto tiempo.
    Salud

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  5. Rosana, sí, es eso, es el ritmo. Primero hay que coger el ritmo y luego mantenerlo, porque en cuanto se pierde, volvemos al punto de partida y hay que volver a entrenar hasta tener el ritmo óptimo de nuevo. También pierdo yo el ritmo, sí.
    Un beso


    Luz, sí, se trata de querer. Y de no evitarlo, jajaja, porque a veces queremos, pero lo evitamos con ganas. Pero queriendo, se saca el tiempo de cualquier sitio, hay tanto disponible, en realidad...
    Besssitos


    Dersony, apuntas a algo muy interesante, que es el discurso interno. No somos conscientes de el poder que tienen las palabras que nos decimos a nosotros mismos y de qué manera nos autolimitamos con estas expresiones, a las que justificamos muchas veces como una forma de hablar. Pero detrás de una forma de hablar hay una forma de pensar. Cambiando nuestra forma de pensar, cambiaremos el discurso interno, pero también podemos hacerlo al revés.
    Sí, las palabras que nos decimos,hacen las veces de cárceles para nosotros, si no las domesticamos.


    Charles, ¡cuánto tiempo! Me alegra "verte" de nuevo.
    Sí, el tiempo es el bien más preciado que tenemos. Yo incluso soy más radical, pienso que es el único bien que tenemos: ¿qué es la vida? Un tiempo en que estamos en este mundo. La vida se mide mide en años, no en euros.
    Un abrazo

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  6. Me parece que uno de los secretos es ir por el mundo con la mente y los sentidos abiertos. Para eso siempre hay tiempo, porque sólo se trata de la actitud, no de la actividad que se realice. Esa es la mejor pista de aterrizaje para las ideas! Y una vez tienes una, ya encontrarás el momento de desarrollarla, seguro, porque ya se ha plantado la semilla de la motivación.

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  7. Sí, es como dices, Mercedes, la creatividad es una actitud vital. Estar siempre atenta a todo y aprovechar el material que el día a día te ofrece. Cuando no se encuentra este material es porque no se está atenta (o se tiene la cabeza en otra cosa u otro proyecto).

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  8. Llego a tu blog de rebote (que es una de las formas más comunes de llegar a un blog) y me ha gustado mucho lo que he leído y visto.

    En cuanto a esta entrada, supongo que es verdad lo que dices: "no tengo tiempo" es casi siempre una excusa, para no crear y para no emprender mil y un poyectos más. Pero cuando tenemos tantas cosas con las que llenar esas 24 horas al final hace falta sacrificar algunas de ellas para hacerle un hueco a los nuevos proyectos. Estas componendas siempre implican un cambio, una renuncia a algo. Y para evitarlo nos decimos "no tengo tiempo"...

    Pensaré en lo que dices, no obstante. Parece un poco voluntarista, pero siempre es mejor pecar de voluntarismo que de derrotismo.

    Un saludo.

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  9. Andriu, sí, así es, siempre hay que renunciar a algo, casi siempre a algo que es importante también, de ahí que priorizar una cosa u otra sea algo tan personal. Y cierto que también decir "no tengo tiempo" nos evita el trago de darle más vueltas y tomar determinaciones, porque los cambios siempre implican cierto grado de estrés.
    Un saludo!

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