Una práctica saludable

Hay técnicas muy efectivas a corto plazo, cómo las palabras aleatorias, y hay otras que lo son a largo plazo. El efecto de éstas últimas es duradero, va más allá de una sola creación, nos dejan en un estado más abierto y con las antenas mejor dispuestas a captar lo que haya alrededor.

En “El camino del artista”, Julia Cameron propone un recorrido de doce semanas para desbloquear o descubrir nuestra creatividad (hay otra versión titulada “El camino del artista en acción”, muy parecida, no aporta grandes novedades sobre la primera, lo único que les hace diferentes es el tono de cada uno de los libros y eso va por gustos). Son propuestas para trabajar semana a semana, aptas para todos los campos creativos con la finalidad de provocar esa apertura que se necesita para crear. Se pueden realizar todas o saltarse alguna de tanto en tanto, aunque hay dos de ellas imprescindibles que se deben realizar a lo largo de las doce semanas.

Hoy quiero hablaros de una de esas dos propuestas imprescindibles: las páginas de la mañana. Se trata de escribir cada mañana, nada más levantarse, tres folios por una sola cara, a mano, durante las doce semanas. Estos tres folios pueden ser escritos sobre cualquier tema que nos venga a la cabeza a esas horas, desde lo que hemos soñado, hasta la lista de la compra que tenemos pendiente, o nuestros deseos más profundos. Cualquier cosa vale con tal de que escribamos sin detenernos a pensar, dejando salir lo que haya en nuestras cabecitas a esas horas. No se trata de contar lo que hicimos el día anterior, pero sí se puede escribir lo que vamos a hacer ese mismo día. Una vez escritas, se guardan sin leer (no se deben leer bajo ningún concepto antes de un mes) y a otra cosa.

Según Julia Cameron, esta práctica sirve tanto para contactar con nuestro yo más verdadero (en caso de expresar sentimientos) como para liberarnos de tareas pendientes que no nos permiten fluir (en caso de escribir listas de la compra y similares). Dice también la autora que a quienes menos les funciona es a los escritores, ya que suelen intentar escribirlas bien. Y no es éste el objetivo de la práctica, en estas páginas se puede escribir  mal, no importa, nadie las leerá. No importa si es interesante lo que ahí escribimos, solo importa escribirlas.

Cuando leí el libro, tenía serias dudas sobre esto de escribir por las mañanas nada más levantarme. Ni tenía ganas, ni le veía yo gran utilidad. Pero como pruebo todas las cosas sobre creatividad que caen en mis manos, decidí intentarlo. Me dije que bueno, sólo eran doce semanas. Y ya nunca dejé de escribirlas, en vista de los beneficios.


Ahora llevo cinco años escribiendo las tres hojas cada mañana y en estos años muy pocos días me he saltado este hábito. Puedo decir que funciona a muchos más niveles de los que describe la autora. Con el tiempo incluso se consigue un control sobre ellas de modo que puede una ponerse a escribirlas con la intención de resolver determinadas dudas o conflictos, ya sea del trabajo creativo, ya sea de la vida diaria, en las que una se encuentre atascada. Hay días en que, cuando voy por la mitad me doy cuenta que ya ha nacido un nuevo cuento, hay días en que los pequeños e insignificantes problemas desaparecen una vez escritos, hay días en que comprendo a quienes me hayan hecho daño y así mil beneficios más. Hay días en que pienso “Si se le ocurre a alguien leer mis cuadernos alguna vez, en este punto se rendirá, de puro aburrimiento”, tan enfrascada estoy en resolver temas técnicos de vete tú a saber qué cosa. Hay días en que llego a conclusiones muy profundas sobre cuestiones vitales.

En cuanto a escritura, el tener que traducir en palabras cada día las cosas que percibo es una práctica valiosísima. Ya no me tengo que preocupar por las palabras ni por encontrar mi voz, porque ésta ya sale de buena mañana y ahí se queda, conmigo, ya no me tengo que preocupar de las imposturas y las máscaras que todos usamos a diario y que tanto daño hacen al trabajo creativo. Porque ahí reside la esencia de escribir estas páginas antes de salir al mundo exterior, en encontrar la propia voz y la originalidad (por no hablar de la paz interior).


Os animo a que probéis. Sé que hay mil excusas para no hacerlo: que si ya madrugamos bastante como para tener que levantarse media hora antes, que si somos inconstantes, que si… Bien, entonces os propongo lo siguiente: empezad un fin de semana. Hacedlo durante tres días y, si en tres días no notáis ningún cambio, dejadlo. Pero vais a notar un cambio en vuestro interior y de pronto os encontraréis con esas curiosas coincidencias que se dan cuando se está conectado con lo que se debe estar. Sólo tres días para probar, hacedlo y si queréis me contáis después.

Comentarios

  1. Por un lado, tu propuesta me parece muy interesante. pero por otro, y como bien dices, me da cierta perece, no acabo de entender la utilidad final del hecho de escribir esas tres páginas y me siento absolutamente incapaz -añadiendo la falta de tiempo- de hacerlo. Y sin embargo, hay como un pequeño fuego aquí dentro que me dice "!inténtalo para ver que pasa!".

    Veremos si soy capaz...

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  2. Charles, pruébalo sólo tres días. Luego decides.
    Esta escritura tiene dos finalidades principales: una es la de permitirnos contactar con nuestros persamientos auténticos, aquellos que no son distorsionados por el día a día y por las normas en vigor. A primera hora de la mañana estamos todavía limpios de todo esto, pero en cuanto entramos en el ritmo del día a día, perdemos el contacto con ello y nos llenamos de aquello que debemos ser y de nuestros roles sociales. Para alcanzar todo nuestro potencial es preciso saber qué hay dentro de nosotros y quienes somos en verdad.
    La otra finalidad es limpiar la mente de pequeñeces. Al escribir sobre ello, nos incitamos a resolverlo ese mismo día y ya no tendremos que cargar con ese lastre. O puede que descubramos que en realidad no es tan importante arreglar ese enchufe y también nos va a liberar la mente.
    En cuanto a escritura, como ya he dicho, al hurgar en nuestros pensamientos encontramos nuevos conceptos y temas sobre los que crear.

    Espero que escuches esa vocecita que te pide que lo intentes.

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  3. Supongo que se trata de escribir porque sí, sin pensar en el resultado ni preocuparse por el estilo, que es lo que usualmente hace que nos bloqueemos ante el papel en blanco...

    hay que intentarlo

    :)

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  4. Bueno, bueno, bueno, mañana mismo lo pruebo! Por desgracia soy mala "dormidora" y a las seis de la mañana ya ando levantada, así que... ¡Manos a la obra!
    Y ya te contaré...

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  5. Almena, sí, es escribir sin más. Luego, ya con los años, puedes dirigir esta escritura de otro modo, pero aún así, es bueno dejar que salga lo que tenga que salir al menos la mayor parte del tiempo, es una manera de centrarse increíble.
    Adelante! A probarlo!

    Mercedes, qué alegría me da que te tires de cabeza y sin peros. Ya sabes, las reglas son: tres páginas A4 (ni más ni menos, ésta es la medida que funciona); dejar que salga lo que tenga que salir, por aburrido que sea; no leer lo escrito hasta pasado al menos un mes; no relatar lo que has hecho ayer (sí puedes relatar lo que has sentido ayer, sí puedes hablar del pasado en general) y no esperar nada de estas páginas, sólo escribirlas.
    Ya me contarás.

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    1. Lo que tengo entendido es que en estas paginas puedes escribir lo que quieras, cualquier cosa que se te pase por la cabeza.. y si esto es lo que hiciste ayer porque fue un dia especial y sigues viviendolo en tu mente tambien puedes escribirlo. Solo tienes que coger papel y boli y escribir lo que pasa por tu cabeza, sea lo que sea. Disfrutenlo!

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    2. Anónimo, tal como mencionaba antes, sí se puede hablar del pasado en general, de lo que se ha sentido el día anterior, etc. Lo que no es muy útil es algo así como "ayer me fui a comer con X y después fui al cine y vi la película Y". Eso no es más que un registro de hechos que no tienen ninguna utilidad.
      Por el contrario decir "hoy voy a coser el dobladillo del pantalón y arreglar el enchufe que lleva un mes dando problemas" sí es útil, porque el mero hecho de escribirlo te incita a hacerlo y dejar de aplazar.

      A veces, con tal de no entrar en el meollo de lo que nos incomoda interiormente, podemos caer en la tentación de dedicar las páginas a relatar hechos sin más. Damos por cumplida la tarea de escribir las tres páginas y no conseguimos sacarle provecho.

      Otra cosa sería decir "estuve comiendo con X y no sé por qué, pero esta persona siempre me hacer sentir de tal manera..." y luego seguir el monólogo hasta saber por qué te hace sentir de tal manera.

      Espero que haya quedado clara la diferencia. De todos modos, si has leído a Julia Cameron, sabrás que escribir "lo que sea" no incluye este tipo de relato de hechos sin más.

      Que lo disfrutes también :)

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  6. Doy fe del resultado porque escribir por las mañanas es algo que practico por consejo tuyo. Creo que no existe mejor método para el equilibrio diario. Y, es cierto, una se sorprende al leerlo pasado el tiempo...

    Besitosss

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  7. Bueno, lo hice! :-)
    Sinceramente, pensaba que al ponerme delante de la hoja en blanco no iba a saber qué escribir, pero me han ido saliendo cosas sin parar hasta llenar las tres páginas! Eso sí, te tengo que confesar algo: no sé si mi curiosidad no me obligará a leerlo antes de que pase un mes...Ya, ya, intentaré estarme quieta, pero me va a costar!

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  8. Una vez tuve que hacer eso de escribir recién levantada, pero solo tenía que escribir los sueños que había tenido. Recuerdo que me sirvió para soñar mucho más (desbloquear el recuerdo de los sueños). Conociéndome como me conozco estoy segura de que ahora no podría hacerlo a diario. Tal vez los sábados y los domingos sí, pero el resto de los días me levanto muerta de sueño y con el tiempo justo para salir volando al trabajo. No, no podría, pero voy a probar en el fin de semana.

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  9. Aquí me hallo escribiendo por las mañanas, pero no soy yo la que escribe,no, es una tia pelusca con mucho sueño.
    No se que sacaremos, dice mi madre cuando me ve...

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  10. ¡Pero cuánta gente trabajadora por aquí! :)

    Luz, tú ya estás enganchada a esto, jajaja. Pero qué bien que sienta hacerlo ¿verdad?
    Besssitos

    Mercedes, resiste, tú puedes. Luego, si continuas con esta costumbre, verás que ni te interesará lo escrito, yo tengo prácticamente todos mis cuadernos sin leer. Los acabo y los guardo en un baúl. Supongo que dentro de unos años me interesarán más, porque lo que es ahora, pse... no mucho.

    Bueno, Candela, más vale hacerlo alguna vez que no hacerlo nunca, aunque los cambios no se notarán con la misma intensidad.

    Cereza, ya verás cómo algo sale de ahí. No una obra maestra, eso seguro, pero sí alguna que otra transformación (que a tu madre no estoy segura de que vaya a gustarle, porque esta escritura matutina tiene el indeseable efecto secundario de reafirmarnos en nuestras creencias más profundas y como las tuyas sean raritas... pueeees... mala cosa).

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  11. Hola Anca, yo he practicado la escritura diaria (más o menos ) durante un tiempo y sí funciona, al menos descubres que eres capaz de ponerte a escribir sin tener una dirección concreta en la cabeza al inicio y eso siempre libera. A mí me envió la señal de que puedo escribir sin más, y sí libera también de muchos pensamientos que se atascan dentro. Pero me pierde la constancia. Ahora no lo hago y debería volver, al menos como propones un par de días a la semana para no perder el ritmo. Bsts.

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  12. Rosana, y si puede ser a primera hora de la mañana, mejor, No tiene nada que ver con hacerlo en cualquier otro momento del día. Es más esfuero, pero vale la pena.
    Un beso

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  13. O sea que a los dos primeros lemas añades un tercero: "¡madruga, madruda, madruga!" ;)

    Mi profesora de yoga también nos recomienda que practiquemos muy de mañana, nada más levantarnos. El cuerpo está todavía oxidado y rígido, así que es cuando más cuesta. Pero los beneficios según ella son incomparablemente mayores que cuando se practica por la tarde, como hacemos los más perezosos. Dice que cuando uno lo prueba ya no puede dejar de hacerlo, y el yoga vespertino le resulta casi un sucedáneo. Yo la escucho con ironía y admiración, pues las clases de la mañana comienzan a las 6:30.

    Algo similar me ha ocurrido al leer tu post. Me levanto a las 6:23 entre semana y no me veo haciéndolo media hora antes. Principalmente por el esfuerzo que conlleva, aunque también por cierto escepticismo hacia la técnica en cuestión.

    Sin embargo, tú también eras escéptica y ahora ya llevas 5 años de conversa. Además, lo que cuentas que se puede conseguir parece que hace que merezca la pena perder media hora de sueño. Muchos escritores sólo "pueden" escribir por las mañanas, o a horas intempestivas. O no les queda otro remedio, como Juan José Millás, que antes de dedicarse a la escritura profesionalmente trabajaba en un areopuerto y se levantaba de madrugada, cuatro horas antes del curro, para escribir.

    Nos hemos vuelto muy complacientes y comodones. Menos mal que ahí estás tú con tus post, azuzando la creatividad del personal: "¡madruga, madruga, madruga!".

    Un abrazo.

    pd: voy a intentarlo durante la semana santa.

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  14. Jajaja, Andriu, mira que siempre intentas resaltar mi faceta Pepito Grillo. Con lo que a mí me cuesta disimularla... cuando, por una vez, me queda discretita, allá vienes tú desvelarla públicamente.

    Lo cierto es que sí, a primera hora de la mañana la mente se encuentra en un estado muy diferente y cualquier práctica de este tipo tiene mejores resultados. A mí también me parece sucedáneo de escritura lo practicado por la tarde. En todo caso, más vale así que no hacerlo en absoluto.

    Si vas a escribir por las mañanas toda la semana santa, los diez días, vas a notar mucho cambio. Diez días dan para mucho.

    Un abrazo

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  15. Darte las gracias es lo menos que puedo hacer por haberme acercado hasta las páginas matutinas.
    Era un poco escéptica, como lo soy para algunas ideas nuevas, pero lo intenté. Al principio tres páginas me parecian mucha tela, y a los pocos dias, me parecian pocas...
    Intento escribir solo tres como recomiendas y hoy mes y medio despues estoy feliz de haber comenzado con ellas.
    Me despierto con ganas de ir a escribirlas, tengo mi mente más clara y despejada que nunca y creo que estoy empezando a comprenderme mejor, a aceptarme más y hasta estoy aprendiendo a perdonar y a perdonarme. Me he sorprendido escribiendo como nunca antes lo habia hecho y lo mejor de todo es que el murmullo interior esta limpito y ordenado.
    Me siento mucho mejor conmigo misma y con quienes me rodean.
    No se puede pedir más por menos. Mucho más económico que cualquier medicina y mas agradable de tomar.
    Es toda una terapia de limpieza interior y de desbloqueo creativo.
    Y las recomiendo encarecidamente a cualquier persona que necesite poner un poco de orden en su mente y en su corazón.
    Gracias Anca

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  16. Cereza, a ti te doy las gracias por dejar tus impresiones aquí (yo no podría haber expresado mejor los beneficios de esta práctica) para que así otras personas se animen a probar.
    Un beso!

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  17. Hola yo tengo el libro y estoy empezando a practicarlo. Si creo q funcionara , me parece un gran ejercicio, ya os contare los resultado cuando lleve mas tiempo
    Pero me surge una duda, y visto q el numero de paginas es importante, querria saber , solo por concretar, seria un folio por delante y por detras y solo una cara de otro , verdad? No quisiera estar racaneando paginas

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    1. Realmente es un gran ejercicio y vas a notar cambio importantes.
      Sí, sería el equivalente a tres folios por una sola cara, por lo que un folio por delante y por detrás más otro por una sola cara es la medida. De todos modos puedes adaptar el formato como más te guste. Yo, por ejemplo, no soporto el formato A4, por lo que escribo tres hojas A5 por ambas caras y sale la misma medida.

      Espero que vuelvas por aquí y nos cuentes como te ha ido :)

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    2. Hola,
      Hace unos días me compré el libro de Julia Cameron y hoy comencé con las páginas de la mañana. Espero poder mantener la constancia de hacerlas a diario!
      Me llamó la atención lo que decis sobre el tamaño de las hojas, también prefiero las hojas A5, pero estoy utilizando las A4 porque leí en el segundo libro que eran las recomendadas dado que "las páginas pequeñas achican nuestros pensamientos y el tamaño oficio desalienta". Pero ahora que te leo creo que voy a hacer la prueba...
      ¿Cuánto tiempo les lleva escribirlas? Hoy las escribí a buen ritmo pero estuve una hora escribiendo, porque tengo la letra bastante chica y escribo unas 650 palabras por carilla A4. Será mucho? En el libro habla de entre veinte y cuarenta y cinco minutos.
      Saludos

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    3. Hola,

      Espero que disfrutes del descubrimiento de esta práctica.
      Pienso que es importante que te sientas bien con las herramientas que vas a emplear, de lo contrario va a ser difícil que mantengas la constancia. Yo siempre he utilizado cuadernos A5 y me va esptuoendo, no me pierdo nada. Es más, creo que este tamaño de hoja ayuda a enfocar mejor las cuestiones, porque la vista no se dispersa en un espacio tan grande (aparte de que puede echar para atrás ver de buena mañana tanto espacio en blanco por llenar).
      Sí, es mucho 650 palabras por cada una de las tres hojas. Entre 750 y 1000 palabras está bien. En cuanto al tiempo, es tan relativo como el número de hojas (no había caído yo en la cuenta de esto que comentas sobre el tamaño de la letra, mucho mejor medirlo en palabras). Según tu velocidad de escritura y también dependerá del día e incluso del tema a tratar o las emociones que se despierten, no es lo mismo escribir con furia que recreándose en algo placentero. Yo suelo escribir unos 40 minutos, pero hay días en que esas mismas tres hojas me cuestan una hora.
      Así pues, mira cuantas hojas necesitas para escribir tus 750 o 1000 palabras en A5 y olvida otras formas de medir.

      Que te sea muy útil y provechoso tu nuevo hábito :)
      Saludos

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