Desaprender

Tanto el juego de nuestro querido zork como la técnica de las palabras aleatorias se basan en provocar la creatividad desde la novedad y lo inesperado. Se trata de provocar al hemisferio derecho y hacer retirar al izquierdo por un tiempo (lo desconocido siempre atrae a este juguetón y espanta al otro, más lógico y formal), se trata de crear desde lo desconocido. 

Pero también se puede hacer el camino inverso. Aunque lo conocido tiene muchos significados arraigados en nosotros y en nuestra historia de vida, aunque parece que pueda darnos poco margen para jugar e innovar, es un punto de partida tan valido como el otro, incluso para el hemisferio derecho. Para ello sólo tenemos que cumplir un requisito: desaprender. Olvidar todo lo que sabemos sobre la cosa o la situación.

Los payasos (los buenos payasos, no los de circo que dan más pena que risa), a la hora de crear o improvisar, tienen siempre esta premisa, la de desaprender. Si ven salir agua de un grifo y olvidan todo lo que saben de este líquido, interactuarán con él de modo diferente. La olerán o intentarán romper un trocito de esta barra transparente que cuelga del grifo.  Desaprendiendo, los payasos pueden usar un colador de sombrero, servirse la sopa en un zapato... y no quiero ni pensar lo que haría un payaso con un zork.

Otro ejemplo son mis cuentos literales. Cada vez que voy a escribir uno de estos cuentos, tomo la frase hecha y borro de mi cabeza todo lo que sé sobre su significado. Desimagino lo que simboliza y la miro tal cual es. Pronto acude a mi cabeza una imagen y ya tengo de donde partir para trabajar el cuento.

El desaprendizaje requiere práctica. Se tiene que hacer de modo consciente y regular. Al principio parece que no vamos a conseguirlo, pero a medida que vayamos educando a nuestro hemisferio izquierdo para que se esté calladito cuando toca, será más fácil llegar al punto deseado.

Si queréis, podéis empezar a practicar. Con una frase hecha que desaprender, con un objeto cuya utilidad olvidar, con un olor, con un sonido... Encontraros con estas cosas cómo si fuera la primera vez y miradlas con ojos nuevos.


8 comentarios:

  1. Me parece interesantísimo lo de desaprender. Casi estoy por aplicarlo a muchas cosas más, porque eliminaría conceptos muy tontos. Sí, voy a considerarlo...

    Feliz finde, ami.

    Muchos bestiasss

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  2. Sí Luz, desaprender es muy útil en la vida. Como dices, eliminaría conceptos muy tontos. Desimaginar, en cambio, eliminaría conflictos entre las personas.
    Sabia amiga, como sabes sacar jugo a las cosas.

    Muchos bessstias y buen finde.

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  3. Vaciarse de conceptos aprendidos. De todos aquéllos que nos ocupan y no permiten la entrada a nuevas formas de "re-ver".

    (Me voy a extender un poco)

    Hay un cuento zen que relata:

    "Un maestro Zen invitó a tomar el té a uno de sus discípulos, mientras charlaban animosamente, el maestro tomó la tetera con delicadeza y comenzó a llenar la taza de su alumno, sin mirar aparentemente lo que hacía, y, así, prontamente la taza estuvo totalmente llena, sin embargo continuó parsimoniosamente vertiendo el té, desparramandose en el platillo, mesa, cayendo al suelo.
    El discípulo aturdido ante lo insólito del caso, dijo: “Maestro, deje de llenar mi taza, que se está derramando el té”.
    El maestro con serenidad respondió: "Eres un excelente observador, pero, si de verdad quieres recibir mis enseñanzas, debes vaciar tu mente de sus contenidos actuales, y dejar que se llenen con cosas nuevas que desborden tu recipiente”

    ¡desaprendamos!

    Besitos nuevos nuevos

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  4. A plantar diferencia desaprendiendo o desprehendiendo
    http://enfugayremolino.blogspot.com/

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  5. Aminuscula, me acabo de dar cuenta de que esto de "desaprender" lo he hecho yo inconscientemente durante casi 16 años en los que "he intentado" enseñar francés a ejecutivos más o menos agresivos: a lo mejor soy un poco rara y piensas que lo que explico es más de enfermo mental que de creativo (!!!!!), pero cuando tenía enfrente a un alumno nuevo, no veía ni al ejecutivo, ni al alumno, ni siquiera a la persona; me sentía más bien como un científico que está estudiando algo que no sabe muy bien qué es, y luego, aunque llevaba mi clase preparada, improvisaba en base a "lo" que tenía delante. Lo siento, no sé si me he explicado muy bien...

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  6. Almena, sí, el cuento zen relata bastante bien de qué va esto de desaprender. Y es que es una práctica que hay que hacer una y otra vez.
    Un beso


    Soylaura, me ha gustado eso de "plantar" la diferencia, como si de jardinería se tratara.

    Mercedes, quieres decir que eras como un científico que está estudiando un zork. Jajaja, pobres alumnos, mira que ser tratados como zorks...

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  7. De alguna manera esto de desaprender es la base de esas conversaciones tan divertidas que tenemos mi güera y yo como aquélla de: "¿me compras un pueblo?"

    besos

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  8. Jajaja, qué bien os lo debéis de pasar!

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