Espantapájaros creativos

Muchas veces me pregunto cómo sería mi vida si hubiera recibido los mismos estímulos para dibujar que para escribir. Desde pequeña, escribir me ha traído aprobación, tanto en la escuela, como en casa, como en las amistades (en las parejas no tanto, lo admito). En cambio con el dibujo ya a los cinco años se me hizo comprender que no era lo mío y así lo creí a pies juntillas por muchas décadas, incluso ahora sigo pensando lo mismo. Ninguna palabra de aliento puede compensar ya la idea tan arraigada que asumí en mis primeros intentos.

Y me pregunto cómo dibujaría ahora de no ser por estos asesinos espantapájaros creativos que, por mi bien, por evitarme fracasos, optaron por alejarme de ese camino. De haber dibujado libre, sin límites, sin juicios ni evaluaciones, de haber dedicado todos estos años a practicar, de no haber prestado atención a las palabras de desaliento, seguramente ahora dibujaría distinto.


Todos tenemos asesinos espantapájaros creativos a nuestro alrededor. Muchas veces estos asesinos espantapájaros son personas que nos quieren. Padres que desean un futuro brillante para nosotros (tal cómo ellos entienden que sería brillante), profesores que sólo ven nuestros fallos, amigos o parejas que no quieren que cambiemos…  Nosotros mismos lo somos cuando damos más valor a las palabras de desaliento que a las que nos animan a seguir.


Toca, pues, dejar de escuchar a estos asesinos espantapájaros. No se trata de creernos genios ni de perder la perspectiva, hay que saber donde estamos, el largo camino que nos queda por delante y confiar en que vamos a ser capaces de realizarlo, con el debido esfuerzo y con la imprescindible diversión. Realmente no son estos asesinos espantapájaros creativos los responsables de nuestras trabas y bloqueos, sino nosotros mismos, al procesar sus palabras de manera equivocada, dándoles una importancia que no tienen para quienes las pronuncian. A nosotros nos va casi la vida en estas creaciones y en las opiniones despertadas, pero no es realista pensar que quienes las critican van a hacerlo con el mismo interés.  Muchas veces, las opiniones más dolorosas son fruto de respuestas precipitadas, nada meditadas. Otras veces son fruto del mal humor de un momento y otras… de no saber decir las cosas de otra manera (o de las frustraciones de cada cual).


Es mejor no esperar que nuestras obras gusten a todos y no esperar los aplausos. Es mejor relativizar las críticas. Ojo, si varias críticas coinciden en un mismo punto de un trabajo en concreto, seguro que algo falla ahí, pero cuando no es así, mejor relativizar y seguir adelante.


Comentarios

  1. Estoy de acuerdo en que es mejor relativizar, ya que ni los entusiasmos desaforados, ni la depresión son buenos para crear. Al final la creación es eso, ir haciendo, hacer con ritmo, vislumbrar caminos distintos, crecer y caminar por otros senderos. Como si fuéramos buenos. Seguro que no es la mejor historia, dibujo. Pero es nuestra historia, nuestra forma de contarlo en ese momento. Creo que el atreverse a hacer cosas aunque no seamos buenos tiene que ver con la libertad. Y con la aceptación. En definitiva con la libertad. Todos los caminos que construyamos en nuestro interior, será lo único transportable, cuando todo lo demás falle. Besos.

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  2. Quizá el prpblema que describes que suele darse en la infancia, sea que lo que se suprime, supongo que con la mejor intención, es la ilusión por la actividad que sea. Desaparecida la ilusión, a un niño se le va la confianza y eso es dificil de recuperar, pero, a pesar de todo, como lo que existe en la esencia permanece, suele volver a germinar, porque es eso lo que se posee ahí dentro, la silla que irá creciendo a lo largo de la vida en cuanto algo la estimule, ya que hay cosas que necesitan ser expresadas.

    Besssitis y feliz semana.

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  3. Bueno, ¡dichosa Nana! Cambia silla por semilla...

    Besitosss bestialesss

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  4. "la silla que ira creciando a lo largo de la vida", que genial imagen, eso da para una buena historia... toda tuya, luz.

    Lo de asesinos creativos me suena un poco fuerte, el texto esta muy bien y se ve claro que la inseguridad es mas cosa de cada uno, entonces, que necesidad hay de calificar asi a los demas?

    Parece un poco injusto, es como insultar al espejo porque no nos gusta la imagen que nos devuelve.

    Yo los llamaria espantapajaros creativos, jeje.
    Un saludo.

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  5. Jaja, Dersony... Tomo el testigo de "la silla creativa" Puede ser un buen relato. En cuanto a los asesinos creativos", haberlos haylos, como decíamos, con la mejor intención, seguramente, porque en ocasiones, los padres, queriendo la perfección para los hijos, los limitan en áreas en las que podrían desarrollar un ingenio que no siempre se reconoce a priori.

    Yo, por ejemplo pinto muchísimas acuarelas y aún no siendo buena pintora, disfruto mucho. Sólo por eso, por expresarme y desarrollar la "silla, ya compensa"

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  6. El matiz esta en la intencionalidad. Un asesino interrumpe tu vida adrede, queriendo.
    Un espantapajaros, sin embargo, interfiere de manera pasiva, indirecta. El que se asusta es el pajaro.

    No me parece demasiado adecuado llamar al agua "asesina del fuego", esto supone asumir una optica victimista que en nada ayuda para lo que nos interesa.

    Seguro que hay gente perfida y retorcida que disfruta minando al projimo, pero creo que no se trata de eso en el texto.

    Vale la pena verlo con mas perspectiva o desde mas angulos, como todo, claro, jeje.

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  7. Hola, a mí también me gusta lo de "la silla que va creciendo a lo largo de la vida", no sé porqué pero la primera vez que lo leí me imaginaba una silla de bebé para darle la comida. En realidad es una silla alta la de los bebés y a medida que vas creciendo se hace más baja...Bueno Luz, sin querer has iniciado una historia, ya ves (perdón por no estar en el debate siempre me voy por la tangente)

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  8. Pueeeees, como el debate está interesante y creativo, que fluya, que fluya. A final de semana contestaré todos los comentarios. De momento, sólo daros las gracias por hacer hacer de este blog algo interesante.

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  9. Me encanta este debate, y desde luego, esa "silla de la creatividad" cada vez resulta más atractiva.

    Os imagináis? Que a uno no se le ocurre qué escribir para un post... Pues un ratito en la silla y seguro que la imaginación circula... Que no sé qué color de ropa o qué modelo ponerme para cualquier evento... ¡Ahí está la silla! Que no sé qué cocinar para mañana... Más de lo mismo...
    ¡Vamos que puede ser imprescindible en la vida tener una!

    Por otra parte, seguro que hay algún modo de constuirse una "silla creativa" Quizá uno de las premisas sea, después de abandonar cualquier idea medianamente coherente, construir una pequeñita, como de casa de muñecas y sentarse ahí con lo que no ocupa lugar de nosotros mismos: La esencia, la mente... Cada cual tendría un nombre para ello... ¡No estaría mal! ¡Ah! y la silla iría creciendo a medida que el que la posea fuera creando... Sí, sí: ¡Interesante!

    Besosss y gracias por vuestras ideas

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  10. Sí, Dersony. Después de leer tu razonamiento, estoy de acuerdo en lo de la intencionalidad. Me adhiero a esa idea.

    Saludos

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  11. Yo tenía una silla pequeñita cuando era niña que guardaba en una caja de juguetes. Era tan pequeña que no podía sentarse ni una muñeca. Quizá era la silla de la creatividad y no me di cuenta. El asiento era de plástico con cuadros rojos y blancos trenzados.

    Yo también creo que la intencionalidad es un grado, aunque las mejores intenciones y consejos de gente que te quiere, también pueden frenarte en esto de la creatividad. Aunque sí, el único antídoto es fortalecerse uno mismo. Besos.

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  12. Maaadre, la de cosas que se pueden decir de estos "espantapajesinos" creativos...!
    Para empezar, en cuanto insinúas que quieres dedicar tu vida profesional a la creatividad, ya está, te sueltan aquello de "acabarás siendo un muerto de hambre. ¿Qué te crees, que todos triunfan?", como si el trabajar con la creatividad implicara obligatoriamente alcanzar el éxito...¿Es que hay muchos carpinteros, conductores de autobús, profesores famosos? Jobar, no, y no por ello hacen un mal trabajo...
    Creo que eso hace más pupa que las críticas, por muy ácidas que sean. Pero claro, como tanto las frases disuasorias como las críticas están dichas con el mayor cariño por gente que nos quiere (me pregunto qué nos dirían si nos odiaran, jajaja), pues nada, uno lo intenta aceptar con deportividad y sigue su camino lleno de pedruscos, pero que es el que ha elegido por gusto...y porque lo necesita!
    Me enrollé :-(

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  13. Muy interesantes todas las aportaciones, si que da juego el tema.

    Cuando alguien duda de la capacidad de otra persona esta proyectando sus propios miedos o inseguridades, si uno hace caso de eso es porque resuena con sus propias dudas.

    Es como si fueramos dos espejos que se miran entre si, pero que solo se ven cada uno a si mismo. Por eso el trabajo mas importante es interno, propio. Solo de nuestro interior puede nacer la confianza y el valor para avanzar.

    Es cierto que el entorno tambien juega un papel importante, sobre todo en la infancia, que es cuando somos mas influenciables.
    Los padres tienen una responsabilidad que a menudo ni comprenden ni usan adecuadamente.

    A mi me sorprende ver como algunos se instalan en la pasividad y la rutina, como se desimplican y desentienden de la formacion de sus hijos. Eso a la larga tiene sus consecuencias. Fallar por omision, faltar por comodidad.

    Aun asi, de poco sirve culpabilizar a los demas. Basta con aprender que uno es responsable de su camino, darse permiso para probar, caer y levantarse.

    La vida tiene cierto instinto de conservacion, eso conforma el miedo, la inseguridad, el temor a despertar la desaprobacion de los demas, por eso la creatividad es tan apreciada y liberadora y al mismo tiempo tan temida.

    El rebaño busca la seguridad en su union, los caminos marcados, la costumbre, etc.
    El que se sale de ahi es un loco, alguien que rompe con lo establecido.

    Sin embargo, ambas cosas son muy necesarias. Estructura y fluidez. Conformismo y creatividad.

    Madre mia, estamos con el filosofo subido, jeje.
    Un saludo.

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  14. ...y que difícil a veces es compaginar ambas cosas...a veces quieres perderte en el rebaño, transitar por caminos conocidos y desaparecer, y otras, vas detrás de una idea absurda con la curiosidad de que no sabes dónde te llevará. Y sí, de adulto, eres tú quien decide por dónde vas, y cada vez que decides, algo ganas, algo pierdes. Saludos.

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  15. COMPLETAMENTE DE ACUERDO CON DERSONY!!!!!!
    :-D

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  16. Pues parece que está todo dicho y decidido. Por decisión de todos, se ha cambiado "asesinos" por "espantapájaros". Ea!

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