Ser negado/a

Me había quedado pendiente la réplica a tu comentario, Mercedes, una réplica que merece más de dos líneas. Especialmente me inducen a escribir este artículo estas palabras: "Yo siempre he sido una negada para las matemáticas, no hay manera, y así lo he aceptado, como una característica más mía, como ser alto o bajo, o tener los ojos azules o negros." 

La cosa no es tan simple y creo que merece la pena debatir este asunto entre todos, por si llegamos a una conclusión. Por un lado, es un hecho que hoy en día se habla de inteligencias múltiples, que todo el mundo tiene más capacidades en una o varias de estas inteligencias  mientras que flaquea en  otras... Vamos, lo que de toda la vida se conoce como ser talentoso para una cosa y negado para otras. 

Y es cierto, tenemos más facilidades para unas cosas que para otras. ¿Pero significa esto que es tan irreversible como ser más alto o más bajo? ¿Es una característica o una circunstancia? Desde luego, mi experiencia me dice que es más bien lo segundo. 

Aparte de la facilidad innata que alguien puede tener, hay otro factor muy determinante a la hora de desarrollar los talentos: la aprobación. Este factor psicológico puede hacer mucho más por nuestro "talento" que mil profesores o genes juntos. 

Cuando, de pequeños realizamos una tarea, obtenemos una respuesta de nuestros mayores, que puede ser positiva o negativa. La evaluación va a ser inevitable y, según esa evaluación nosotros nos formamos una idea de quienes somos, donde están nuestros límites y qué es lo que somos capaces de hacer. 
Si esta evaluación es positiva (y obtenemos aprobación), vamos a repetir con frecuencia la tarea, por lo que nuestras habilidades, sólo por practicar, van a mejorar. Por otro lado, disfrutaremos de la tarea, relajados y felices, cosa que no puede más que beneficiar el aprendizaje.
En cambio si la evaluación es negativa, rehuiremos la tarea y la realizaremos en tensión, por lo que nos negaremos a nosotros mismos la posibilidad de mejorar, aprender y descubrir cuánto hay de cierto en ese "ser negado" que asumimos. 
Todo depende de esos primeros pasos en los que nos vamos a etiquetar despiadadamente, cortando cualquier posibilidad de descubrir nuestro potencial real.

He contado mil veces mi historia con el dibujo (creo que fue una de mis mayores lecciones de vida). He pasado de ser negada a ser capaz de dibujar. Ocurrió justo en el momento en el que dejaron de importarme los resultados y tras dedicar el tiempo necesario al aprendizaje de esta tarea, tal como lo había hecho con aquellos cosas para las que tengo facilidad.

Pienso que esa facilidad innata no influye más allá de los primeros pasos, de ese primer trazo o esa primera redacción. Lo que de verdad va a marcar la diferencia entre alguien de talento y alguien negado son las horas de práctica.

Comentarios

  1. Muy bien explicado,
    las matematicas son la asignatura donde se hace mas evidente lo mal que esta montada la educacion. De Bono sabe bastante de esto.

    La aprobacion de los padres y el entorno es clave en la configuracion del autoconcepto. Para superar ese tipo de condicionamientos se pueden emplear psicologia, constelaciones familiares y tal.

    Pero eso mas bien son cosas de mayusculas, lo propio de la minuscula es conformarse con lo que hay y ya, jeje.

    Un saludo.

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  2. Es cierto que a base de practicar se puede conseguir lo inimaginable, principalmente en el terreno de la autoestima, y conseguido eso, lo demás no resulta difícil.

    Bestialidad de besitosss

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  3. Estoy de acuerdo contigo Anca. Con aquello que nos refuerzan perseveramos, sobre todo de pequeños. Pero tenemos que marcarnos retos y hacer posible lo que nos parece más complicado. Ante todo, actitud positiva para el aprendizaje. Bests.

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  4. Jo, tu entrada me ha hecho darle vueltas al asunto y he llegado a una conclusión evidente y tontísima, de esas que se caen por su propio peso, y que tenía además delante de mis narices: tienes razón en que la práctica es la herramienta que te conduce a ser más hábil en una materia determinada; de hecho, una profesora particular me dio clases de matemáticas durante un verano y el curso siguiente los números me fueron mucho mejor. Bien, podía tratarse también de un milagro, jajaja, pero quedémonos con tu explicación, que tiene mucho de sentido común.
    Lo que me faltó añadir a mi comentario anterior de que era negada para las matemáticas fue un detalle importantísimo: ¡Es que nunca me han gustado! Claro, hay un gran componente de motivación en la capacidad de cada uno por hacer cosas. De ahí que tu capacidad para dibujar mejorara con la práctica continuada, porque seguro que ESTABAS MOTIVADA. Si hubieras odiado el dibujo tampoco te habría importado hacerlo bien o mal o no dibujar nunca en toda tu vida. No es sólo la respuesta de los demás, sino la pasión que sientas tú mismo por algo.
    Tengo sueño, así que no sé si me he explicado muy bien o me he liado... y eso que estoy realmente motivada para mejorar mi expresión escrita...!

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  5. Dersony, con las matemáticas es que la cosa es sangrante. Yo recuerdo un tiempo en que hacía ecuaciones por diversión... y luego no sé que pasó que se me perdieron las matemáticas por algún lado y ya no las puedo ni ver. Bueno. sí sé lo que pasó: cambié de profesora.

    Cuanta razón tienes, Luz: conseguido el tema de la autoestima, ya todo lo demás rueda. Se trata sólo de confiar en que podemos hacerlo si le dedicamos suficiente esfuerzo, sólo eso.
    Bessstias besssucones

    Rosana, así es, somos nosotros/as los que debemos marcarnos los retos. Qué vida tan triste sería la nuestra si estos retos, con la ley del mínimo esfuerzo, qué poco jugo se le extraería.
    Un beso


    Mercedes, ahí le has dao: la motivación. Si tu vida dependiera de resolver alguna de las operaciones matemáticas que ahora se te resisten ¿crees que morirías? No, aprenderías, te tomarías el tiempo necesario y aprenderías, porque estarías muy motivada.
    Fuera de los extremos, el placer es una de las mayores y más eficaces motivaciones. Al disfrutar volvemos una y otra vez a la tarea (a la práctica), con la mente abierta, con ánimo de jugar, experimentar, arriesgar, mejorar. Sí, la motivación es la mejor ayudante de la práctica.

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