La mediocridad

Lo mediocre parece ser uno de los peores calificativos que alguien puede recibir (por debajo incluso de lo infumable) y huimos como de la peste de este calificativo, nos autocensuramos antes de empezar la obra con tal de no tener que escucharlo más adelante. Nadie quiere quiere oír esa palabra, ni de los demás, ni de sí mismo. Lo admito, yo tampoco.

Pero veamos un poco como aplicamos esta palabra. Solemos decir "un pintor mediocre" o "un escritor mediocre" o "un actor mediocre". Así, en términos absolutos. Esta persona es mediocre y no hay más que discutir por parte de quien califica.

Yo no creo en la mediocridad de las personas. No creo que exista una sola persona en este mundo que sea mediocre. Todos somos personas enteras con un potencial extraordinario (desarrollado o no) y de una complejidad asombrosa, tanto, que ni el mejor de los escritores podría crear personajes tan complejos y hermosos como cualquiera de nosotros. Todos tenemos dentro una cantidad de emociones y pensamientos imposible de plasmar en una sola vida, emociones que, de hecho, compartimos con los demás. 
Los llamados "genios" saben transmitir ese enorme mundo interior humano, de modo que quienes contemplan la obra se ven reflejados y entienden.

Pero... el caso es que tampoco creo en los genios. Más que en los genios creo en los genuinos, aquellas personas que han aprendido el camino que lleva a su humanidad (su mundo interior, ese que no se puede cambiar ni con la educación más férrea) y han desarrollado su potencial (siempre con horas y horas de práctica) y lo plasman ante los ojos (u oídos) de los demás.

Las capacidades están dentro de cada uno de nosotros. Nadie es mediocre, aunque puede serlo su obra.  En este caso cabe preguntarse: ¿me he adentrado en mi naturaleza hasta el fondo? ¿estoy trabajando con sinceridad cuando la plasmo? y, por último, ¿he practicado lo suficiente como para adquirir las habilidades necesarias?



6 comentarios:

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    1. Me gustaría saber la conclusión...

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  2. Me viene a la mente...¿cual crees que es la diferencia entre la GEnuidad e ingenuidad?

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    1. Jaja, Alson, buena pregunta. Supongo que la segunda va incluida en la primera, porque todos tenemos una dosis de ingenuidad (en mi caso bastante grande) si somos genuinos. Pero diferencias entre ambas... ¡hay tantas!

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  3. La mediocridad tiene esa connotación tan amarga que todo el mundo la rehúye...Pero ahora me has dejado dándole vueltas al asunto...

    Un beso.

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    1. Luego cuéntame a qué puerto te han llevado esas vueltas.

      Un beso

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