Los tiempos sabáticos

Ya estoy de vuelta tras un verano sabático con muchos planes y pocos adelantos: casi nunca consigo adelantar nada en vacaciones y, aunque gran parte de la culpa es del calor, soy consciente de que tampoco me iría mucho mejor en otra época del año.

 

Los tiempos sabáticos son un mito, una excusa para postergar la actividad creativa hasta el infinito porque hay que ganarse la vida y etc. Un timo, vaya. Un timo que nos hacemos a nosotros mismos (como ocurre con todas las excusas que nos ponemos).

Había una escritora (no recuerdo su nombre) que se las arregló para comprimir su jornada laboral oficial en menos tiempo para así dejar una mañana a la semana libre para la escritura. Como sólo disponía de esa mañana, siempre cumplió su compromiso y le resultó muy productivo. Tiempo después, alentada, decidió tomarse un año sabático para escribir mucho más, pero al cabo de unos meses se dio cuenta de que escribía exactamente lo mismo que antes y, además, en el mismo horario que antes de este año sabático.

 

Y es que el tiempo libre es muy traicionero, se escurre de entre los dedos sin que nos demos cuenta, surgen otras obligaciones ("hija, tú que tienes tiempo, acompaña a Pepito al médico") y también más aplazamientos que nos concedemos nosotros mismos. La abundancia de tiempo hace que no lo valoremos ni aprovechemos como quisieramos. La escasez siempre nos obliga a tomar conciencia de qué hacemos con ese poco tiempo del que disponemos. Saber que si no hacemos hoy determinada tarea, ya no habrá ocasión de hacerla hasta dentro de X tiempo nos empuja a aprovechar el día.

 

Aprovechemos, pues, la escasez. Dejémonos de excusas como los años sabáticos, porque resultan ser menos productivos todavía, a menos que se tenga la misma férrea disciplina que se necesita en los años no sabáticos y puede que hasta algo más.

 

10 comentarios:

  1. Este iba a ser mi verano-novela, pero como bien dices, todo el tiempo se ha esfumado con solo el boceto de dos capítulos que ahora quiero rehacer. ¡Bienvenida al mundo cotidiano!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ay, ay, qué penita. Ahora vas a tener que encontrar para la novela un hueco en la vida real. Verás como sí lo encuentras, lo hay para tantas oras cosas...

      (Ejem, yo todavía no estoy del todo cotidiana, pero hago ascuse de recibo)

      Eliminar
  2. I tanto Anca. Hay que aprovechar ahora, de todos modos difícil lo tenemos para coger tiempos sabáticos, así que mejor pensar en el tiempo que podemos liberalizar ahora, rescatado de la rutina diaria. Besos y feliz vuelta!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No queda otra, a menos que una sea rica. Feliz vuelta a ti también, que tanto tiempo has estado lejos del blog!
      Un beso

      Eliminar
  3. Bueno, pues a estirar el tiempo y la imaginación. Feliz regreso

    Besssitisss

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Feliz regreso a mí? Nooooooo, a TI, ya pensaba que no volvería a verte por estos mundos blogueros. Me alegra tanto... tú lo sabes.
      Muchosss bessstias!

      Eliminar
  4. Por desgracia he comprobado que soy más productiva cuando dispongo de menos tiempo...La cosa tiene guasa, pero es así.

    Hola, Anca...Parece que poco a poco volvemos todos al redil bloguero, jajaja. Un beso y hasta pronto!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Mercedes, como todos los años, tu vienes al redil antes que yo. Eres de lo más disciplinado, jo.
      Pues sí, tiene guasa. El hemisferio izquierdo y sus manías nos lleva por la calle de la amargura, me parece.
      Un beso!

      Eliminar
  5. Si el tiempo libre a veces traiciona.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El tiempo libre es más escurridizo que el otro. Por eso, porque es libre y hace lo que le da la gana :)

      Eliminar