Amor y compromiso

Muchas veces, durante un día normal, nos acordamos de los seres a los que queremos. Algo que vemos o algo que nos cuentan, nos hace pensar en ellos: este pantalón le iría bien a mi hijo/a, este curso le encantaría a mi pareja, mi gato fliparía con estas cortinas, etc. Esto ocurre porque les amamos y les tenemos siempre presentes.

 

Lo mismo deberíamos hacer respecto a la creatividad: amar nuestros proyectos y tenerles siempre en mente. Con ello conseguiremos no sólo un mayor compromiso, sin también encontrar aquellas cosas que podemos incorporar para enriquecerlos: esta frase le iría bien a mi novela, esta ropa le iría bien a mi personaje, este punto me gusta para un nuevo jersey, esta combinación de colores sería fantástica para mi ilustración, etc.

 

Estar en proceso creativo es estar siempre atentos a todo. Las ideas están en todas partes y las nuevas conexiones son lo que va a hacer nuestro trabajo original y único. Nadie ve las mismas cosas al observar un objeto, escena o paisaje, para luego pasarlos por el mismo filtro interior y plasmarlo en una obra de similares caracerísticas o de un mismo género. Es imposible que ocurra esto, de ahí que las maneras de transformar y plasmar lo observado sean infinitas.

Pero para que así ocurra, hay que estar en observación constante, hay que tener las antenas bien desplegadas y listas para captar fragmentos de lo que nos pueda servir.

 

¿Conocéis alguna voluntad tan inmensa que sea capaz de mantener nuestra atención de forma tan continuada? Sólo el amor. Así, pues, hay que enamorarse de cada proyecto, no nos queda otra. Y para enamorarse, éste tiene que nacer desde dentro, tiene que ser aquello que auténticamente queremos hacer, más allá de las modas, de lo que vende o de lo que gusta a otros.

6 comentarios:

  1. ¿Y si nos acusan de poligamia? :)

    En serio, me parece una buena reflexión y un buen método para empezar, continuar y terminar una tarea creativa.

    Un beso!

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    1. Jaja, a mí, sin duda, me acusarán de poligamia. Terrible la cantidad de cosas entre la que teno que repartir amor. Por suerte, hay para todas y mientras no me acusen...

      Un beso :)

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  2. Lo intentaré en cuanto esté un poquito recuperada, que ahora no tengo fuerza suficiente... ¿me reconoces? soy la de los bolsos... te invito a visitarme en mi nuevo espacio :)

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    1. Ja, pues si eres la de los bolsos, tendrás que enamorarte de bolsos. Tiempo habrá. La vida a veces se pone brava y hay que vivirla también. Esto seguro que es material para nuevas creaciones más adelante.

      Un beso grande (vuelvo pronto a tu espacio)

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  3. Qué bonito es lo que dices Anca. Enamorarse del proyecto de uno. Y tiene mérito, sobre todo cuándo no sabes dónde te llevará, por ejemplo en mi caso. Pero eso también es lo más fascinante,ir componiendo, observando de aquí y de allá y ver qué resultados vamos obteniendo. Buen consejo, tener las alas desplegadas, observar y tomar apuntes. LO tengo en cuenta. Besos.

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    1. En realidad, Rosana, ningún tipo de enamoramiento sabes a dónde te llevará. Estamos acostumbradas a arriesgar en cuestiones de amor, así, pues, adelante. A tirarse de cabeza.

      Y ahora que lo pienso, también puede una enamorarse del trabajo ajeno, de un libro o de una música... Eso es bueno también. Enriquece.

      Un beso

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