Cada proyectillo tiene su librillo

Siempre tengo en mente seis o siete proyectos, esperando que llegue el día en que encuentre "el toque" que necesita cada uno. Algunos llevan años en esta espera, pero no son proyectos abandonados, pues siempre estoy a la caza de ideas que les vengan bien. Y cuando llega algo, lo anoto enseguida, en su carpeta correspondiente.

Algo así me pasó ayer. Llegó, no recuerdo de donde, un fragmento para un cuento infantil que tengo pendiente desde hace algún tiempo. Se trata de un cuento que está pensado para lectores primerizos, algo que nunca hasta ahora he hecho, de ahí que el toque sea un poco más difícil de encontrar: en este pequeño fragmento mis frases eran demasiado largas para alguien que está aprendiendo a leer.
Y entonces se me ocurrió la idea: ¿y si escribo el cuento entero con la mano izquierda? Al ser tan torpe mi escritura con la mano no dominante y activar el hemisferio derecho cuyas capacidades verbales son más bien limitadas, no me extendería en las frases ni utilizaría un lenguaje demasiado complejo. Además entraría en el papel de una niña de esta edad, con su torpeza y sus dificultades. Escogí un bolígrafo grueso y el bloc de dibujo para esta tarea.

Funcionó. El cuento ya está escrito, a falta de tal vez algunos pequeños retoques que mi hemisferio izquierdo tendrá la amabilidad de recomendarme cuando llegue el momento. Me costó muchísimo más trabajo redactarlo de lo que me habría costado teclearlo o incluso escribirlo con la mano derecha (la verdad es que a las pocas lineas estaba ya agotada de escribir con esa torpeza), pero a cambio he conseguido "el toque".
No se me ocurriría nunca escribir otro tipo de textos con la mano izquierda, pero he descubierto que para los cuentos pensados para niños muy pequeños, este sistema me funciona muy bien, sobretodo si el cuento está escrito en primera persona. Aún así, no sé si con el próximo funcionará igual.

Cada proyectillo tiene su librillo y hay que experimentar. A veces hay que atreverse a hacer cosas raras como ésta, pero cuanto más experimentemos, más recursos tendremos llegado el caso y más conoceremos nuestros disparadores y procesos creativos.




Comentarios

  1. Escribir algunos textos con la mano izquierda es algo que vengo haciendo desde hace un par de años. Y encuentro momentos en que necesito contar algo con esa mano. Es cansado, nunca logro escribir más de dos o tres folios y en el doble de tiempo que tardaría con la derecha.
    Cada historia es diferente, y cuando se escriben solas, ya te susurran que necesitan, a veces a voces.
    Un beso.

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    1. ¿Dos o tres foliooooos? ¿Con la mano izquierda? Tú eres una máquina. A mí me cuesta horrores, yo escribo parrafitos, muy cortos. Con este cuento la verdad es que he sufrido bastante (aunque ha valido la pena).

      Un beso

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  2. Que toques más originales tienes Anca! No se me ocurre mejor manera de sintetizar una historia. Un abrazo.

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    1. La verdad es que funcionó. Y luego, con las ilustraciones, eliminé más texto todavía porque resultaba redundante.
      La cosa es probar y experimentar, cada vez hay que inventarse de nuevo para hacer cosas realmente distintas. Además es más divertido así.

      Un beso

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