Sin alternativas

La inspiración no es un problema, ya hemos comprobado que se puede invocar mediante infinidad de técnicas, desde las palabras aleatorias, hasta un zork, pasando por los mapas mentales. La creatividad está en todas partes y las ideas pueden surgir desde cualquier lugar. 

Entonces ¿cuál es el problema? El problema está en esas muchas ocupaciones que se nos ocurren de repente (con tal de no enfrentarnos a esa cosa tal difícil que es sentarse a hacer lo que en el fondo estamos deseando hacer).

Por suerte para esto también hay técnicas que nos ayudan a meternos a nosotros mismos en cinturón y forjar la disciplina o, al menos, ir adelantando trabajo.

Una de estas técnicas es la de la falta de alternativas. Consiste en prepararnos una emboscada de tal modo que no tengamos más remedio que ponernos a la tarea. Podemos encerrarnos en una habitación sin teléfono y sin conexión a Internet, irnos a la biblioteca con un cuaderno de notas bajo el brazo... o simplemente no darnos permiso para hacer nada más durante una hora. Nada, ni llamadas, ni cafés, ni contestar o mirar correos... nada. Se trata sólo de sentarse en la silla, frente al ordenador, las acuarelas o lo que quiera que sea nuestro instrumento. Si no se nos ocurre nada, no debemos mover un dedo, sólo estar ahí por el tiempo que hayamos decidido que es nuestro horario de trabajo.
Puede que los primeros días no hagamos gran cosa, pero llegará un momento en que, de puro aburrimiento, cogeremos un lápiz, o teclearemos cuatro palabras, al día siguiente unas pocas más, pero al final empezaremos a crear.

El aburrimiento es el mejor arma para domesticar a nuestro rebelde hemisferio derecho. Es como un niño y hay que tratarlo como tal.

Praderas

Llegó la fecha tope para los mapas mentales sobre la pradera, así que no queda otra que dedicarles un artículo.

Antes que nada quiero aclarar que el experimento no consistía en ver cuántas ideas surgen, sino qué asociaciones tan diferentes iban a producirse en cada uno/a de los participantes. Los mapas mentales no suelen funcionar para generar ideas desde cero, se vuelven más eficaces cuando ya se tiene un punto de partida, cuando la idea central es un asunto que nos interesa desarrollar, no como en este caso, con una palabra al azar sobre la que no tenemos demasiadas expectativas.

Aún así, pueden funcionar, porque tal como decía  Gianni Rodari,
 "(...) una palabra llamada a la mente por azar produce ondas de superficie y de profundidad, provoca una serie infinita de reacciones en cadena, atrayendo en su caída sonidos e imágenes, analogías y recuerdos, significados y sueños, en un movimiento que interesa a la experiencia y a la memoria, a la fantasía y al inconsciente, y que es complicado por el hecho de que la misma mente no asiste pasiva a la representación, sino que interviene continuamente para aceptar y repeler, enlazar y censurar, construir y destruir."

Aquí tenéis el mapa mental de Mercedes, que se ha divertido con los dibujitos y, tengo que confesarlo, se lo ha currado más que yo: un mapa hecho a mano, como ha de ser, y con efectos visuales.


Y aquí está mi mapa, por ordenador, hecho en un momento (ah, el tiempo, el tiempo), sin dibujos ni efectos visuales:



Por lo que se ve, hemos coincidido en las margaritas, pero luego las asociaciones de estas tampoco han sido las mismas.


Y ahora veamos las ideas. Aunque Mercedes afirma no tener ninguna idea a raíz de su mapa, a mí se me ocurre alguna bastante divertida: una vaca que va al psiquiatra (podría ser bovino también) porque le han puesto los cuernos. Al salir de la consulta, me parece de lo más razonable que esa misma vaca se pegue un atracón compulsivo de pizza de margaritas (que es justo la clase de pizza que tomaría una vaca compulsiva). Y dese ahí, podemos meter en la historia todos los demás elementos, la lluvia y el paraguas, el bolso de la vaca... etc.

En cuanto a mi mapa, he sacado la idea de una bruja que usa su escoba tanto para barrer como para volar, por lo que en todos sus vuelos acaba llena de porquería (supongo que ahí el Norit tendría su función). Puede que a otras personas, viendo mis asociaciones desde fuera, se le ocurrirían más cosas.

Por último, deciros que si alguien más tiene su mapa hecho, que me lo envié por correo y lo publicaré aquí, con los comentarios correspondientes.

Actualización:

Aquí va el mapa mental de Pena Mexicana. En este caso se trata de un mapa que organiza la información y no uno basado en asociaciones libres, por lo que no es de esperar que surjan ideas nuevas a raíz del mismo.



Y aquí un mapa de Cereza, que me ha traído a la mente la imagen de un toro, sentado en la pradera, fumando tranquilamente. ¿En qué pensará ese toro fumador?
Seguimos coincidiendo en las margaritas, se ve. Me pregunto de dónde viene esa asociación tan arraigada en la que hemos coincidido tres de cuatro.




Donde viven las ideas

Las ideas están ahí, listas para ser cosechadas y puestas en práctica... sólo que no sabemos verlas. Hay tantas ideas por cosechar, que si todos nosotros nos recogiéramos unas cuantas, aún sobrarían muchísimas. Y aún así no las encontramos y nos quejamos de bloqueos o falta de inspiración.

Entonces ¿dónde viven las ideas? Justamente en el lugar donde no solemos buscarlas. O, mejor dicho, por todas partes excepto en el único lugar en el que nos empeñamos en buscarlas siempre.

Los humanos pecamos de autolimitadores. Una vez asumimos nuestra identidad, nuestros límites o aquello que podemos hacer y aquello que no, marcamos una linea bien clara y nos empeñamos en no traspasarla jamás. A la hora de buscar una idea barajamos siempre los mismos dos o tres conceptos, sin traspasar la linea marcada, pretendiendo que éstos pocos elementos nos den combinaciones infinitas. Como es lógico, llega un momento en que no hay más ideas y ahí nos quedamos, quietos, pensando que no damos para más.

Justamente para estos casos es útil aplicar técnicas de generación de ideas, tales como las palabras aleatorias. Su función es llevarnos tan lejos de nuestro razonamiento común, que no tengamos más remedio que tropezarnos con las ideas en el camino de vuelta, porque las ideas están justo ahí, donde no las hemos buscado nunca.


Más sobre hemisferios

Por si aún tenéis dudas, aquí os dejo un vídeo con un interesantísimo experimeto. El australiano Allan Snyder ha inventado un artilugio que emite ondas bloqueando el hemisferio izquierdo. Durante el experimento, con una aplicación de sólo 15 minutos se puede observar como mejoran distintas habilidades del sujeto.

Esto viene a consolidar la idea sobre las capacidades que todos tenemos, pero que no utilizamos de forma habitual. Así, pues ya no tenemos excusa. Ni la tenemos los creativos para abandonar las matemáticas, ni los lógicos para olvidarnos de la creatividad. Todo está ahí, esperando que lo utilicemos, esperando su turno.

Aunque el experimento me parece revelador, yo estoy segura de que no se necesita pasar por la tortura de esos 15 minutos, ni suprimir una parte del cerebro, basta con entrenar cada día, por un rato, aquella parte del cerebro a la que hemos abandonado dándola por inepta.



Mapas mentales (3)

Vamos a ver como se usarían los mapas mentales para generar ideas. 

Para empezar voy a poner un ejemplo concreto, con un mapa que me sirvió para crear el cuento "Armando el hado". Este cuento lo escribí por encargo, con muy pocos días de plazo para entregar, por lo que tuve que recurrir al mapa mental para generar ideas rápidamente:

Sabía el tema sobre el que tenía que tratar el cuento, así que empecé por el centro con esta idea: cuento de género. De ahí saqué dos ramas, una de personajes y otra de argumentos. Podéis ver en la imagen* las opciones que barajé, lo que es muy importante saber es que no paré a pensar, salté de una rama a otra, tal como venían las cosas. En un momento dado el argumento del hado rechazado por la comunidad ganó fuerza en el mapa (véase parrafada y ramas que nacían de ella), así que abandoné ya el mapa y me puse a escribir el cuento.


En este caso yo partía ya de una premisa: el tema del cuento. Pero ¿como funcionaría un mapa mental si tuviéramos que generar ideas desde cero? En ese caso tendríamos que hacer caso a la premisa de usar una sola palabra clave, para así dejar más espacio a las asociaciones. Podríamos partir de una palabra aleatoria y después abrir ramas con las distintas asociaciones que se nos ocurran. Por ejemplo, partiendo de la palabra silla:



Este mapa está hecho en un minuto, dejando que la mente cree las asociaciones que quiera. Cada uno/a de nosotros habría generado un mapa mental completamente diferente (siempre y cuando no se pusiera a racionalizar y a encontrar las asociaciones lógicas, intentando "hacerlo bien").

Después se trata de seguir creando subramas en cadena: silla-cansancio-caminata-sol-verano-bañador-arena-escoba-etc y ver a donde nos lleva la historia (o las historias).

¿Os apetece probar? Pues juguemos un poco, vamos a ver qué asociaciones diferentes nacerían en cada uno/a de nosotros partiendo de una misma palabra, escogida al azar: PRADERA.
Como sé que estáis todavía festejando la Navidad, vamos a poner un plazo amplio. Por ejemplo, el 22 de enero. ¿Quién se apunta?


*(el mapa del cuento de género ha sido creado con bubbl.us, una herramienta para crear mapas mentales online)