Profesionales y amateurs

Una de las primeras emociones que descubrimos al empezar un camino dentro de cualquier arte es la ambición. Queremos llegar a ser profesionales, obtener reconocimiento (internacional, por supuesto) y que nuestras obras marquen un antes y un después.
Luego, en la práctica, vemos que andamos lejos de todo esto, que nos queda mucho por aprender y que las puertas no se abren de par en par a nuestro paso, como si el mundo entero estuviera esperando nuestra genialidad. Aquí, o bien lo dejamos (pues lo que buscábamos era fama y reconocimiento) o continuamos el camino asumiendo la condición de amateur, con las orejas gachas.

Y aquí quería llegar yo: ¿qué es un amateur? ¿Cuál es la diferencia entre éste y un profesional? Un amateur es alguien que ama lo que hace, tal como se deduce del propio significado de la palabra. Un profesional es alguien que paga las facturas con el fruto de lo que hace.
Amar lo que se hace conlleva una manera determinada de hacer. Conlleva darse el tiempo necesario para que el resultado sea hermoso y digno de este amor, trabajar sólo en los proyectos que se ama, aprovechar el tiempo libre para hacer esto que se ama y disfrutar de cada encuentro con lo amado. No hay obligaciones, pero uno ahí sigue, día a día.
Ser profesional significa no dedicarse a otras cosas para ganarse la vida y puede que cierto estatus. Pero también significa aceptar proyectos en los que no se cree porque hay que llenar la nevera, tener plazos estrictos para entregar los trabajos... En fin, lo de cualquier otro profesional, sea éste un panadero, sea un escritor o un carpintero.

No es lo mismo hacer uno o diez panes, que hacer cien o mil que deben estar listos a las ocho de la mañana. No es lo mismo, por mucha vocación de panadero que se tenga. Así que, mientras uno sea panadero amateur, incluso mientras se está de aprendiz, lo mejor que puede hacer es disfrutar del tiempo disponible para amasar bien y hacer panes imperfectos y deliciosos.



Comentarios

  1. Creo que cuando eres capaz de dejar de ensoñar con la fama es cuando mejor produces, es como todo, cuanto más humilde eres, mejor haces, porque tienes ganas de aprender y no tienes prisa. Tienes razón Anca, es entonces cuando realmente amas lo que haces, menos te preocupa el éxito, y paradójicamente,mejor lo haces, porque estás pendiente de tu trabajo, eres tu propio crítico y cuidas los detalles con delicadeza, sin preocuparte de distorsiones externas. Un beset.

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    1. Así es, cuando eres amateur es cuando mejor se trabaja. Nada como amar los propios proyectos y darse tiempo.

      Un beso

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  2. Alentadora reflexión, Anca, como de costumbre. Muchas gracias por seguir ahí.

    Andrés.

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    1. Adrés, aquí sigo, claro que sí. Pero tú no. Fracasé como Pepito Grillo. Y egoístamente, lamento no poder seguir leyéndote :(
      Espero que un día vuelvas a escribir para todos, yo estaré pendiente.

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  3. Me acabo de dar cuenta de que soy amateur de montones de cosas que me hacen feliz.
    Feliz 2013 con muchas actividades que te hagan disfrutar.

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    1. Entonces debes de tener una vida preciosa, cuantas más cosas de las que seas amateur, más llenos de significado tus días.
      Que tengas un buen 2013 también y que sigas disfrutando de todas estas cosas de las que eres amateur.

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