Un truco para la constancia

Supongamos que alguien tiene la ilusión de escribir un libro (voy a hablar de escritura, porque la mayoría de las personas que leen este blog y se han manifestado alguna vez practican la escritura, pero esto es aplicable a cualquier otro campo). Gran reto. Sabemos que nos vamos a encontrar no sólo con las dificultades propias de crear algo tan complejo, sino también con nuestras resistencias y los requerimientos de la vida diaria. Resumiendo, nos vamos a encontrar con poco tiempo, con cansancio y mucho trabajo por delante, por lo que pensaremos en ese soñado año sabático, en las vacaciones o en la jubilación. Aplazaremos y dejaremos pasar los días.

Como ya he mencionado muchas veces en este blog, si esperamos a tener tiempo, nunca vamos a emprender nuestro proyecto. El tiempo se rige por las mismas leyes por las que se rige la materia y el vacío tiende a llenarse. Por lo que más vale que seamos nosotros mismos quienes tomemos el control de aquello con lo que llenamos nuestro tiempo.

Una buena manera de tomar el control es tener en cuenta nuestro libro (o cualquier proyecto) ya de buena mañana. Ya sabemos a dónde vamos, que es a escribir ese libro, sabemos que es un largo camino y que, como todos los caminos, se compone de pequeños pasos. Bien, hasta aquí nada nuevo. El truco de la constancia está en dar esos pasos, por pequeños que sean, a diario, en vez de esperar el momento en que tengamos suficiente tiempo como para recorrer un buen trecho.
Así pues, de buena mañana, con el libro en mente, nos preguntamos ¿qué podría hacer yo hoy (en este día tan ajetreado) por este libro? Un libro (un proyecto) se compone de infinidad de pequeñas tareas que hay que llevar a cabo, no se trata sólo de escribir parrafadas de tirón. Puede que hoy sólo tengamos media hora para dedicarle, así que vamos a ver cual de esas tareas cabe en media hora. Puede ser masticar bien esa frase que no acaba de expresar justo lo que queríamos y la hemos dejado pendiente para más adelante. O podemos arreglar esta escena que no acaba de funcionar, releer lo escrito hasta ahora para comprobar cómo anda de ritmo, hacer una lluvia de ideas sobre la solución que no acabamos de encontrar... La cuestión es mantenerse en marcha y avanzar, la cuestión es que el libro esté presente hoy y cada día en nuestra vida.
Una vez planteada la pregunta "¿qué puedo hacer hoy?", una vez definida la tarea de la que nos nos vamos a ocupar, esta tarea se va a convertir en prioritaria y no valen excusas para aplazarla. Si no podemos realizarla de inmediato, vamos a programar en la agenda ese espacio que la tarea necesita (y si surge algo, aplazaremos el algo en vez de la tarea que hemos decidido realizar). Con el tiempo, en cuanto hayamos cogido el ritmo, no tendremos más tentaciones de aplazarla y un día nos sorprenderemos de lo mucho que hemos avanzado.

Yo hoy tengo mucho que solucionar en mi libro. Es domingo y toca abordar tareas gordas. Y tú ¿qué puedes hacer hoy?


6 comentarios:

  1. Yo puedo aplazar su inicio hasta la primavera. Me lo prometo :)

    Gracias por esas pautas.

    Besos

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    1. Conste que la primavera empieza oficialmente el 22 de marzo. Y que te lo has prometido, por escrito. Esto tiene la validez de un contrato formal :)

      Un beso

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    2. jajajajaja, eres un sol

      ;)

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  2. Yo intentaré que mi proyecto sea el primer pensamiento cuando abro los ojos por la mañana. Así, comienzo a tenerlo presente de buena mañana y no me olvido. Gracias por tus consejos Anca.

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    1. Es que a mí lo de "intentar"... Tengo muchos problemas con este verbo, es un verbo que no tiene una acción relacionada. "Intentaré llamarte" y me imagino a esa persona luchando con todas sus fuerzas para acercar sus dedos al teclado del teléfono mientras una fuerza invisible repele este acercamiento. ¿Cambiamos de verbo por uno que tenga una representación más concreta?

      Un beso

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  3. Ah! y me gusta eso de que el vacío tiende a llenarse, muchas veces de cosas que no son tan esenciales para nosotros, o de las que la sociedad (quién será esa señora?) quiere que hagamos. Besos.

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