Creatividad y estados cerebrales

Alguna vez he hablado aquí de las bondades de escribir a primera hora de la mañana e incluso de crear en el momento justo después de levantarse. Para tener excusas y no hacerlo, desconfiamos siempre de este tipo de propuestas, seguro que no es para tanto, qué va a salir de mí a esas horas que no vaya a salir en otras... Etc.
Bien, hay una explicación científica, para los incrédulos. Es bastante compleja, no esperéis que lo explique aquí todo (ni que lo sepa todo, pues no soy neuróloga), pero intentaré hacer un pequeño resumen.

La cuestión es que el proceso creativo pasa por distintas fases, siendo las primeras la de absorción (o preparación) en la que se recopila material e información y la de asociación, en la que se unen conceptos antiguos de manera novedosa.
Por otro lado, cada uno de estos procesos activa zonas diferentes de nuestro cerebro. En el día a día son los lóbulos prefrontales los que tienen el mando, pues son los ecargados de pensar, planificar y emitir juicios de valor. A ese estado, el de pensamiento activo, se le denomina estado Beta.
Aparte del estado Beta, nuestro cerebro también pasa por el estado Alfa (estado de reposo, pensamiento reflexivo), estado Theta (estado adormilado, pensamiento receptivo) y el estado Delta, que es el sueño.
Colin Martindale ha descubierto en sus investigaciones que, a la hora de intentar resolver problemas de forma creativa, las personas habitualmente creativas activaban intuitivamente el estado Alfa, mientras que aquellas con menos hábitos creativos potenciaban su estado Beta.

Pero a mí el que me fascina es el estado Theta, que es el que se tiene al escribir nada más levantarse por la mañana, antes de hacer ninguna otra cosa. Estamos en estado receptivo, con una notable apertura en la que tenemos la capacidad de percibir cosas que normalmente no percibimos. De ahí que se produzcan nuevas maneras de comprender las situaciones, de ahí que los problemas aparezcan desde nuevos ángulos y, como consecuencia, encontremos nuevas soluciones.

Siento haceros esto, con lo bien que se está bajo el edredón en invierno, pero de verdad os voy a insistir en que probéis esta experiencia, aunque sea por una semana (o por tres días). Coged el cuaderno y explicad en él cualquier asunto queráis resolver o ampliar, nada más despertar. Ánimo, no duele.

12 comentarios:

  1. Hola Anca,

    este estado Theta que mencionas ─que en realidad no son más que ondas cerebrales─ suelen estar acompañadas de unas imágenes muy interesantes que en psicología llamamos "hipnagógicas". Lo son, en mi opinión, porque son imágenes sorprendentemente reales que traemos a la consciencia y que de algún modo han pasado a formar parte de la memoria a largo plazo.

    Como tú bien apuntas en la entrada, estas ondas cerebrales son las características cuando salimos del sueño y despertamos o viceversa, entre la somnolencia y el sueño. Es un estado muy difícil de estudiar, pues en cuanto comienzan a generarse estas ondas no es posible mantenerse en este estado, es decir, o bien caemos en el sueño o despertamos. Sin embargo, permiten acceder a material inconsciente almacenado ¡desde nuestra infancia!.

    Mucho se ha hablado sobre la creatividad y el estado Theta y realmente me ha alegrado leer esta entrada que, con tu permiso, comparto.

    Un saludo.

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    1. De hecho ese estado se esfuma a medida que vas escribiendo, apenas dura unas lineas, pero en esas pocas lineas ya tienes agarrada la idea y pasas a Alfa donde te puedes quedar hasta que acabas la sesión de escritura.

      Un abrazo

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  2. Nunca te acostarás sin saber una cosa más, muy interesante artículo, aunque tienes razón, cuesta un poco salir del edredón,un abrazo.

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    1. Rosana, ahora que llega la primavera costará un poco menos. Y si no, adopta un gato, verás lo prontito que te sacan de la cama ;)

      Un beso

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  3. Y yo no me cansaré de recomendarlas. Esas tres hojas que escribo desde hace ya dos años y que me han cambiado la vida y la forma de vivirla. Altamente recomendables. Por propia experiencia.

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    1. ¿Dos años ya? Madre mía, cómo vuela el tiempo. A estas alturas serás ya una experta en escritura matutina y seguro que, además, habrás convencido a alguien más para que las escriba.

      Un beso

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  4. Tambien escribo tres páginas por la mañana desde un año y medio y es como una limpieza mental o una meditación. A lo largo de esas páginas escritas automáticamente cada mañana me he dado cuenta de cosas que me preocupan, de cosas que no me preocupan lo más mínimo y de la cantidad de ideas que guardo por ahi!
    Muy buen consejo!
    Saludos!

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    1. Sí, uno de los mejores puntos es darte cuenta de las cosas que no te preocupan lo más mínimo. Menuda limpieza mental y ahorro de tiempo para el día a día y la vida en general!

      Un abrazo

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  5. Interesante articulo, Anca,
    otra opcion seria aprender a entrar y mantenerse en ese estado de relajacion a voluntad. El yoga y la meditacion sirven para eso. Tambien hay una curiosa tecnica que se llama biofeedback que puede ayudar.
    Un saludo.

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    1. Sí, es de lo que se trata, entrar ahí cuando se quiere. A estas alturas yo puedo escribir a cualquier hora con muy buenos resultados, peeeeero... Falta ese puntito que sólo el escurridizo estado Theta puede dar, esa visión diferente.

      Un abrazo.

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  6. Más que al levantarme, a mí me pasa al despertarme, justo en ese momento. Más de una vez he tenido que salir pitando de la cama en busca de papel y lápiz para apuntar antes de olvidarlo lo que se me acaba de ocurrir! En fin, está visto que a quien madruga, las musas ayudan :-)

    Un beso, Anca!

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    1. ¿Y despertarte a horas intempestivas, cuando ni de lejos está en tus planes salir de la cama, con la solución perfecta para algo que no podías resolver? Me cabrea cuando me pasa esto, anda que no hay horas en el día para que vengan las ideas, pero obedezco y, refunfuñando, salgo de la cama a escribir. En fin. Una vida muy sacrificada esta...

      Un beso!

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