El miedo a fracasar

Seamos sinceros, ni es falta de tiempo, ni es falta de disciplina, ni es falta de ideas. Lo que nos impide la mayor parte de las veces abordar nuestros proyectos creativos es el miedo al fracaso. Si tuviéramos garantías de que lo íbamos a lograr con éxito (y que cada cual ponga su propia definición de éxito), encontraríamos el tiempo y la disciplina.

Por suerte, hay antídoto también para esto: acostumbrarse a fracasar. He seguido con interés el experimento realizado en el blog de Homo Minimus (uno de los puntos que más me gustan de éste blog son los continuos experimentos que realiza) que trata ni más ni menos que de aumentar los fracasos. Resulta de lo más estimulante la idea (aquí tenéis algunas ideas para fracasar, en el mismo blog), se trata de salir de nuestro propio molde (autoimpuesto) y arriesgar con cosas diferentes. En cuanto a creatividad, va en la misma línea que algunos ejercicios de los que ya he hablado en este blog, pero con el añadido de aumentar nuestra tolerancia al fracaso. Aquí tenéis las conclusiones de este experimento tan interesante.

 

Seamos sinceros de nuevo: ¿hay mayor fracaso que el no hacer aquello que queremos hacer?

 

Comentarios

  1. jajajajaja, es buenísimo el blog de Homo Minimus, me parece una genialidad, una locura. Le leeré más detenidamente para ver si aprendo algo y saco mis propias conclusiones.

    Gracias, Anca.

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    1. Me alegra mucho cuando os gustan mis recomendaciones. Venga, a disfrutarlo y a sacar conclusiones.

      Un beso

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  2. ¡¡¡¡Grrrrrrrr!!!! Estoy que hecho las muelas con Miki... ¿Querrás creer que no me deja comentar? Bien, pues la primera, vale, la segunda, me ha dado por pensar que entrando desde el email, habría algún problema, pero a la tercera, Miki ha salido volando por los aires, con tan buena suerte que ha caido sobre el sofá... Grrrrrrrrr

    Bueno, a lo que voy... Que me ha encantado lo de trabajar el fracaso, y uniéndolo a que no hay mayor fracaso que no intentarlo, si sale... ¡Objetivo cumplido! y si no ¡También! Vamos, que yo me entiendo... Que tienes mucha razón y me haces pensar, pero así, como el de Rodin, por lo menossss.

    Muchosss bestiasss, amiga

    Conchisss

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    1. Mucha teoría y mucho de todo, pero cuando fracasas en el intento de comentar así es como me tratas al pobre Miki, con la más feroz violencia. Ay...

      Muchos besstias!

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  3. Gracias por el enlace a Homo Minimus, es realmente interesante y alentador lo que ahí se cuenta. Para mi, el miedo al fracaso, o al ridículo, o al sentimiento de incomprensión, es en ocasiones más frío y calculador de lo que se puede suponer, y se reduce a considerar el tiempo y la ilusión que hemos dedicado a hacer algo como una inversión inútil.

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    1. Eso es lo que pasa cuando el fracaso se considera como algo inútil. Pero ¿y si no fuera inútil? ¿Y si fuera apredizaje útil que nos acerca cada vez más al éxito si tenemos el valor de seguir fracasando? El fracaso es experiencia y ésta nunca ha sido inútil.

      Me alegra verte por aquí :)

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  4. Yo no sé si es cosa de la edad o qué, pero cada vez el fracaso me asusta menos y no lo veo como tal. Y qué razón tienes, el no intentarlo... sí es un verdadero fracaso.

    Un beso y feliz semana!

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    1. Yo, en cambio, sigo siendo igual de exigente conmigo misma. Pero sí que me perdono antes los errores y fracasos (muchas veces me bastan minutos).

      Un beso

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  5. Cuánta razón tienes!El blog que nos recomiendas una pasada Anca. Besos.

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    1. Me alegro, Rosana, de que te guste. A disfrutarlo.

      Un beso

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