Aprender a crear

No entiendo la razón por la que se difunden toda clase de mitos sobre el acto creativo, haciendo creer a la mayoría que se trata de algo totalmente fuera de nuestro alcance, cuando en realidad es una de nuestras capacidades naturales. Uno de esos mitos (que yo he oído muchas veces y creído como cierto en mis inicios) es que no se puede enseñar a crear.

Veamos, que una pesona en concreto no sepa enseñar a crear no significa que no se pueda hacer en absoluto. Cualquier cosa que un humano haya hecho antes se puede enseñar, basta con estudiar los procesos que le han llevado a ello, contrastarlo en otros humanos para asegurarse de que son validos para todos, hacer los ajustes necesarios y establecer unas pautas comunes a una mayoría (dando margen a las individualidades). Esas pautas acaban denominándose "técnica". La técnica, cualquier técnica, se puede enseñar. Y lo que se puede enseñar, se puede aprender.

¿Quieres ser más creativo/a? Entonces aprende a crear. Usa las técnicas, conoce cuales son los mejores disparadores creativos para ti. Trabaja sin musa en un principio, observa tus procesos desde la distancia que te da el no estar arrebatado por la inspiración y, con la práctica y la constancia, aprenderás a acceder a tu lado creativo de forma natural, sin necesidad de técnicas en la mayoría de los momentos. No hay más misterio que éste.

2 comentarios:

  1. No se porqué circunstancia, se asume como natural que se pueda enseñar matemáticas o tenis, y no se considera igualmente lógico poder enseñar temas como el estilo al vestir, el sexo, o la creatividad. Obviamente la enseñanza solamente no va a crear un Leonardo Da Vinci, como tampoco bastan muchas clases de tenis para hacer un Nadal. Pero debería ser posible aprenderlo.

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    1. Supongo que hay ciertos intereses a los que no conviene que la gente sepa que tiene todas las capacidades que tiene, al menos es lo que sospecho respecto a los mitos sobre creatividad. Imagina lo que supondría que todo el mundo se sintiera tan único y poderoso.
      Claro, no basta con que alguien te enseñe, también es preciso que tú tengas voluntad de aprender y pongas el esfuerzo necesario. Luego, la práctica te hace maestro.

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