Cómo afrontar los bloqueos

Hay momentos en que la realidad se impone y nos impide crear. Así es, no somos máquinas, nuestras emociones tienen mucho que decir sobre nuestro rendimiento y nuestra capacidad creativa. Algunas de estas emociones pueden llegar a bloquear el flujo de ideas, llevándonos a algo parecido a lo que llaman "el bloqueo del escritor". Sin embargo, sucumbir a estos bloqueos y no avanzar sólo conseguirá que éste se agrave y resulte muchos más complicado superarlo después.

¿Qué hacer en estos casos? Bueno, lo importante, como en un baile, es no perder el ritmo, ya que una vez perdido es complicadísimo retomarlo e incorporarse al baile como si nada hubiera pasado. Si detectamos un bloqueo emocional, si hemos vivido acontencimientos que nos desestabilicen o rompan el estado de flujo en el que nos encontrábamos, lo único que nos queda por salvar es el ritmo. Tenemos que agarrarnos a éste para no perder del todo el contacto con un proyecto en concreto o con nuestra pasión en general.

Para ello, hay cosas que pueden hacerse:

  • Adentrarnos en tareas que requieran sólo la intervención del hemisferio izquierdo. Es sabido que el hemisferio derecho es el que se ocupa de las emociones, de ahí que en etapas de duelo o estrés emocional esta parte del cerebro no funcione como estamos acostubrados. Así pues, aprovechando que toda creación tiene tareas y fases que impliquen a uno u otro hemisferio, vamos a ocuparnos del trabajo del hemisferio izquierdo. Es menos placentero pero nos servirá para no perder el ritmo y avanzaremos en cosas que en otros momentos nos resultarían tediosas. Varios pájaros de un tiro: avanzamos pese a los problemas del entorno (evitando la pérdida de confianza, la pérdida de una actividad que amamos y la pérdida el ritmo) y nos libramos de las tareas aburridas que en estado de fervor creativo y diversión se vuleven todavía más penosas. Estas tareas pueden ser corregir, organizar, eliminar, etc. Claro que todas estas tareas corresponden a un momento determinado del proceso creativo, por lo que es muy útil trabajar siempre en varios proyectos que se encuentren en distintas fases y así encontrar siempre la más ajustada a nuestro estado emocional.
  • Adquirir nuevas habilidades o conocimientos. Practicar técnicas nuevas, realizar cursos, etc. son tareas de las que el hemisferio izquierdo se ocupa gustoso en cualquier momento de nuestras vidas, le encantan los retos y las cosas que "resolver" y en este sentido es insaciable.

Lo importante es conservar el espacio de tiempo reservado a nuestra creatividad pese a los diferentes momentos en los que nos vamos a encontrar en la vida personal. En esto consiste la disciplina, en no dejarse llevar por las circunstancias sobre las que no tenemos ningún control y proponerse firmemente avanzar, pase lo que pase.

Y tú ¿tienes algún truco para no perder el ritmo ante un bloqueo?

2 comentarios:

  1. Pues mira, esta entrada me pilla justo a punto de incluir una cita en twitter. "La inspiración es para amateurs. El resto de nosotros simplemente aparecemos y nos ponemos a trabajar". Chuck Close.
    La creatividad es muy importante, pero más importante aún es la constancia.
    Un saludo Anca.

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    1. La creatividad, entendida como el hecho de crear algo que otros van a poder ver, palpar, oler, etc (y no como simple imaginación para uno mismo) no puede existir sin constancia. Ojalá se pudiera, sería la primera en apuntarme y me olvidaría de este permanente tirar del carro de mí misma.
      Un saludo, Ivan.

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