El autoengaño de funcionar mejor bajo presión

Mucha gente me dice que funciona mejor bajo presión, que necesita plazos, o incluso la inminencia del vencimiento de estos plazos para ponerse a trabajar. Desde ya que quede bien claro, no cuela. Es cierto hay gente que sin presión directamente no funciona en absoluto, pero de ahí a que sea como mejor se funciona, hay un gran trecho.

La presión, o los plazos, lo único que hacen es obligarnos a trabajar cuando tenemos pereza o muchas resistencias (hay toda una sección sobre las resistencias en este blog). Es una forma externa de domesticar a quienes no se han domesticado a sí mismos y no han cultivado la autodisciplina. Pero esto no quiere decir que se funcione mejor ni que uno/a esté dando lo mejor de sí. Se tiene un rendimiento más alto por minuto trabajado, sí; no hay dispersión, de acuerdo; se cumplen horarios imposibles, pues sí. Pero eso no es trabajar "mejor".
Bajo presión no se puede fluír, esta es la pega. No hay tiempo para combinar distintas ideas, desecharlas, buscar otra mejor, escarbar debajo de lo primero que se nos ha ocurrido... y lo que hacemos es recurrir a las ideas rápidas con todas las desventajas que ello supone. El trabajo bajo presión es mayormente un trabajo del hemisferio izquierdo que echa mano de lo que conoce sin detenerse a examinar lo original y novedoso que podría ocultarse en nuestro subconsciente.

Si quieres funcionar mejor, es decir, en la mejor versión de ti, domestícate interiormente:
  • Escribe cada mañana sobre las tareas que vas a despachar ese día (escribe nada más levantarte; creéme, funciona y duele menos de lo que piensas)
  • Divide tus proyectos en tareas pequeñas, medianas y grandes. No dejes pasar ningún día sin avanzar al menos una tarea, según el tiempo disponible.
  • Aléjate de cualquier otra actividad tentadora a la hora a la que has decidido trabajar.


7 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo. La gente dice funcionar bajo presión porque es la única manera que han aprendido, sometida a las órdenes de alguien, con palo y zanahoria.

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    1. Creo que sí, que el fallo está en el origen y como se nos enseña en las escuelas, de ahí que sea tan saludable convertirse en autodidacta para practicar otros modelos.

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  2. Anca, ha llegado un momento en que ya no sé cómo trabajo mejor...He perdido la autodisciplina y ando dispersa, dispersa, dispersa....Los plazos al menos me ayudan a centrarme. No es lo más deseable, pero gracias a eso he conseguido acabar una novela (aunque reconozco que mal, todo se ha de decir).
    Me volveré a leer tu entrada e intentaré seguir tus consejos...a ver si me pongo las pilas positivas!
    Un beso muy fuerte y feliz semana.

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    1. Bueno, cuando se ha perdido el ritmo, los plazos son una herramienta para autodisciplinarse. Pero son un parche temporal, lo malo es cuando esto se toma como una ley irrefutable y se asume que una funciona mejor bajo presión siempre.
      El verano es devastador, en mi opinión. Cuesta tantísimo instaurar el ritmo y luego viene el verano y lo echa a perder. Pero ánimo, tu eres muy constante, no tengo ninguna duda de que las pilas positivas están ahí (puede que sólo estén mal colocadas, comprueba las conexiones ;)

      Un beso y ánimo. No dudes de que te vas a centrar otra vez.

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  3. Te estoy leyendo y estoy en mi casa, dispuesta a ponerme a trabajar. Tienes razón, basta de ponernos excusas y esperar a tener el tiempo encima o incluso que ya sea demasiado tarde, para empezar a hacerlas... 3,2,1...a trabajar!! GRACIAS!!! ; )
    P.d. Mira quién firma!!!!

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    1. Jejeje.

      Pues ya sabes, a trabajar, porque mañana vas a tener que rendir cuentas ;)
      Un beso!

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  4. Ooo Dios, esa soy yo! :( no se como arreglarme :,(

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