Una receta para ser más creativo

Últimamente, por diversas razones, he tenido que hacer bastantes tareas de diseño. Como mi ignorancia en este tema es absoluta (ni he sido formada por otros, ni me he autoformado por mi cuenta) a la hora de generar ideas de diseño no tengo más recursos que los que conozco de otras disciplinas artísticas, así que me las tengo que componer con mi ignorancia valiente y mi bagaje de técnicas de creatividad. Para que os hagáis una idea, en cuanto a diseño, cada vez que me sale algo decente me digo a mí misma "¡Anda, pero si me ha salido!"

En el caso de los diseños, estoy optando mucho por el extrañamiento, que consiste en desechar todo lo que sabemos sobre determinado objeto y observarlo con ojos nuevos, para verlo tal cual es, sin connotaciones, sin ideas preconcebidas sobre su forma y utilidad. De este modo lo que se obtiene es la capacidad de rescatar aspectos de este objeto que habitualmente nos pasan desapercibidos. He usado esta técnica en teatro (es una técnica muy utilizada por los clowns), en la escritura (como base de partida para cualquier texto perteneciente al estilo absurdo y en la mayoría de los cómicos) y también en mi trabajo con los niños, cuando he necesitado un enfoque nuevo para un problema que no se podía solucionar con los métodos habituales.

Lo importante de todo esto que cuento es la interdisciplinariedad. De ningún modo habría sido capaz de generar ni una sola idea de no haber conocido esta técnica desde otros ámbitos. Habría tenido que buscar mucho hasta dar con aquellos libros que hablen de cómo piensa un diseñador a la hora de transmitir conceptos, cómo es su funcionamiento mental... (por cierto, no sé si existen tales libros, si existieran sería la primera en leerlos). De este modo, en cambio, algo había "por casa" y con ese algo he buscado la manera de crear lo que necesitaba en este momento. Y puede que un día, con la práctica del diseño y lo que aprenda de ésta, acumule otros bagajes que me servirán en otro momento para otro ámbito en el que sea ignorante.

Ser versatil, tener múltiples intereses (y disciplinas) nos hace menos ignorantes incluso en aquellos terrenos en los que tenemos un desconocimiento absoluto. La mente crea asociaciones y nuevas redes neuronales cada vez que hacemos una incursión en algún terreno desconocido. Por su parte todo terreno desconocido es una enorme fuente de creatividad porque no tenemos conceptos preconcebidos o asentados al respecto. La creatividad en muchos casos es una mezcla de nuestra ignorancia y nuestros conocimientos.

Si quieres generar nuevas ideas, no te olvides de contar con tu ignorancia.

 

 

Comentarios

  1. Es irónico que el hecho de aplicar la ignorancia parta de algo que antes has aprendido.
    Lo que expones en tu artículo me recuerda la mirada del aprendiz propia del zen. El ver la vida siempre como si todo lo encontraras por primera vez.
    Creo que puede ser una técnica muy útil.

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    1. Ahora que lo dices, sí, tiene algo de zen esta mirada. No había caído en la cuenta.
      Desde luego es una técnica útil, entre las que yo conozco está entre mis 5 favoritas y más usadas.
      Saludos!

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