Emplear la escritura para aumentar la creatividad

A primera hora de la mañana, en el momento justo después de despertarnos, la creatividad está más accesible que en otros momentos del día, incluso para aquellas personas cuyo funcionamiento habitual es el basado en el pensamiento lógico. Esto se debe a que en ese momento del día las ondas cerebrales son las adecuadas para crear, como ya vimos en este artículo. Es por esto que la escritura a estas horas puede utilizarse con este fin. Veamos de qué modo.
Hay dos maneras de generar nuevas ideas a raíz de la escritura matutina: la casual y la intencionada.

La casual
Se da cuando, mientras escribimos de forma automática, alguna de las cuestiones tratadas se convierte en material creativo. Al igual que ocurre con la inspiración, no es posible prever cuándo sucederá. En la "casualidad" lo que ocurre es que una de las miles de cuestiones que maneja nuestro subconsciente conecta con alguna de las pocas ideas en las que estamos involucrados conscientemente. Esta conexión de ideas es la inspiración. La inspiración es algo extraordinario, de gran riqueza, aporta una energía sobrehumana para llevar a cabo la idea, pero tiene el inconveniente de hacer su aparición de manera imprevisible. Evidentemente, cuanto más practiquemos la escritura automática, más posibilidades tenemos de que ocurra, porque estaremos explorando continuamente esta inagotable fuente de ideas.

La intencionada
Requiere una acción deliberada por nuestra parte. Ya no se trata de inspiración, sino de trabajo. Se trata de plantear conscientemente las cuestiones en las que no avanzamos, aprovechando el enfoque diferente que nos da el cerebro a primera hora de la mañana. El modo de hacerlo es mediante preguntas sobre las distintas cuestiones: si quieres obtener respuestas, tendrás que plantear las preguntas. Es más, si quieres obtener respuestas, tendrás que plantear las preguntas adecuadas. Para este fin puedes optar por uno de estos dos métodos o, mejor aún, combinarlos.
  • Deja una pregunta preparada desde el día anterior y abórdala desde el principio; recuerda que debe ser una sola pregunta. Léela y responde lo que te venga a la mente, igual que en la escritura automática. Este método tiene la ventaja de que tu escritura versará exactamente sobre aquello que te interesa y que la pregunta será bien planteada.
  • Empieza a escribir con la firme intención de hacer preguntas, no te sientes a escribir para contarte cosas a ti mismo/a, sino a dialogar y debatir. Pregunta cuestiones sobre tu idea y responde en el momento lo que venga a tu cabeza, plantea los distintos puntos de vista, como si en vez de una persona fueras dos (o más). Este método tiene la ventaja de que tendrás acceso a preguntas muy diferentes de las que sueles plantearte cuando estás en modo racional (ondas Beta), por lo que te llevará a explorar cuestiones que no se te habrían ocurrido de otro modo.

Mi recomendación
Utiliza todas estas manera de explorar las ideas de forma regular. Aunque te funcione mejor un método que los otros, es mejor utilizarlos todos para evitar que se cree una rutina cerebral a la hora de generar ideas, porque la rutina causará el efecto contrario al deseado.

Comentarios

  1. Es una estrategia tan sencilla como eficaz. La suscribo. Yo suelo escribir mis artículos así. Parto de una idea muy vaga y empiezo a hacerme preguntas que pongo por escrito, las voy respondiendo y al final las borro. Y ya tengo el artículo.

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    1. Poco a poco se van desvelando aquí los entresijos de tu escritura. Interesante método de trabajo.
      Lo cierto es que la escritura es un método sencillo y eficaz casi para cualquier cosa, para mí es una especie de navaja suiza a la que recurro siempre. El próximo artículo sobre este tema tratará de cómo usar la escritura para cambiar creencias limitantes.

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