Escribir para meditar

Hasta hace muy poco tenía una "mente de mono", como la llaman los meditadores, una mente que salta de un pensamiento a otro a gran velocidad y de manera incontrolable. En realidad, todos tenemos esta mente de mono y meditar consiste justamente en ralentizar este vaivén de pensamientos. Hay muchas prácticas para conseguirlo, aunque las más populares se basan en la respiración.
Yo, con mi mente de mono, jámas he conseguido concentrarme en la respiración ni en nada por más de medio minuto. Una y otra vez tenía que volver, con gran esfuerzo, a este único pensamiento que de nuevo se me escapaba. He practicado esto muchas veces y de diferentes maneras, pero ni modo. Y para esta mente de mono ingobernable sólo he encontrado una solución: la escritura.
Para esta práctica es altamente recomendable utilizar una pluma estilográfica (mejor si es bonita). Resulta mucho más hipnótica que un bolígrafo y además nos obliga a escribir sin presionar el papel, ambas cosas fundamentales para practicar la meditación a través de la escritura, como veremos más adelante.

¿Por qué funciona la escritura como meditación? Cuando escribimos necesitamos retener un pensamiento en nuestra mente por el tiempo necesario para redactarlo. Es imposible escribir sobre una cosa y pensar en otra y esto es lo que hace que de pronto la mente no pueda saltar a gran velocidad de un pensamiento a otro. Se tiene que detener por fuerza. Además, al retener un pensamiento por un tiempo más prolongado del habitual, llegamos a una comprensión más profunda de éste y, al acabar de redactar nuestra frase, tenemos otro pensamiento que profundiza en la idea esperando a ser redactado, enlazando así conceptos e ideas que hacen ahondar en el tema en vez de saltar de idea en idea. En media hora de "pensamiento libre" por nuestra mente pasan cientos de pensamientos superficiales y acabamos dándonos cuenta de que hemos llegado a un tema que no está ni remotamente relacionado con lo que empezamos, en una sesión escrita de la misma duración apenas se tratan unos diez pensamientos que versan sobre un sólo tema o, como mucho, dos. Este simple hecho no sólo ayuda a profundizar y asentar las cuestiones soble las que escribimos, sino que también desacelera la mente.

Otro modo de practicarlo es ralentizando la escritura (con pluma estilográfica) deliberadamente. En vez de escribir las palabras, se trata de dibujarlas, trazar con atención cada letra.
¿Por qué funciona esto?
  • Nuestra atención visual se concentra en un punto concreto, es decir en el punto en el que la pluma toma contacto con el papel; cómo decía antes, el diseño del plumín es mucho más atractivo a nuestros ojos, con sus curvas y grabados y esto ayuda a mantener la atención (la atención en un punto concreto es una de las formas de prácticar meditación). Además nos distancia de la escritura habitual y nos hace entrar en un modo de escritura especial.
  • Al no poder ejercer presión sobre el papel, nuestra escritura no puede ser tensa, sino suave y relajada. Abandonamos las tensiónes físicas.
  • Al trazar las letras de forma pausada y consciente retenemos el pensamiento por mucho más tiempo, que es el que necesitaremos para redactarlo de esta manera
  • Al ralentizar la escritura y todos nuestros movimientos, así como los procesos cerebrales que éstos provocan, nuestra respiración también se ralentizará, creando un estado de relajación.
  • Al combinar lenguaje verbal con "dibujo" estamos utilizando ambos hemisferios cerebrales.
La caligrafía es una de las técnicas de meditación practicadas en el zen. Aunque no conozcamos la escritura china, ni las técnicas para el manejo del pincel que hace esta práctica tan complicada, podemos obtener resultados similares practicando la escritura con pluma estilográfica (o incluso la caligrafía propia de nuestro alfabeto, hay plumas especiales para esta práctica o puedes hacerte una partiendo de una pluma barata).
Si quieres iniciarte en este arte, puedes empezar por aquí: "Todo sobre la caligrafía".


Como se ha visto en esta serie de artículos, la escritura es como una navaja suiza que sirve para todo: productividad, creatividad, transformación y meditación. Tiene muchas más posibilidades, pero estas cuatro practicas son las que mayor relación guardan con la creatividad. Os animo a probarlas.

Comentarios

  1. Cualquier recurso que nos sirva a controlar la mente de mono es bienvenido. Y es cierto que la escritura, a mano, con cuidado, despacio, es una herramienta muy útil porque no hay lugar donde huir, ni sitio donde esconderse.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es, no hay donde huir más allá de ese único pensamiento que estás reteniendo. La escritura es una herramienta útil, barata y al alcance de cualquiera que haya sido alfabetizado. Simple, como me gustan las cosas a mí :)

      Eliminar
  2. En realidad hay más cosas similares, cualquiera que nos obligue a focalizar. Un puzzle, una manualidad, dibujo, escultura, estudiar música, un sudoku... si de lo que se trata es de "parar el pensamiento" hay que embarcar a la mente en otra cosa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En realidad no basta con focalizar o concentrase en algo, como ocurre haciendo un sudoku, sino que se usa esta focalización para hacer que la mente vaya más lenta. Pero para meditar es preciso que la mente quede desocupada (en el sudoku estría resolviendo un problema) y adquirir consciencia del momento presente y de sí misma.
      Para que una actividad sea apta para meditar tiene que dejar la mente libre y que se trate de movimientos mecánicos que no requieran del proceso de toma de decisión. La única exepción que he encontrado en este aspecto es la escritura, porque tiene la particularidad de enfocarse justamente en los pensamientos de la mente.
      De las actividades que mencionas creo que algunas manualidades podrían servir (labores como hacer calceta y ganchillo son estupendas), el dibujo libre y la escultura también, aunque creo que en menos medida porque el foco de la mirada es más global en muchos casos. Creo que la alfarería también puede ser excelente. Entre las actividades que se usan en el zen también están el tiro con arco y el ritual del té.

      Eliminar
  3. Las escritura es una bendición.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jordim, me tienes que disculpar, no he recibido aviso de este comentario y ni me he enterado, por eso no te contesté.

      Sí, la escritura es una bendición al alcance de una gran mayoría (todas las personas alfabetizadas, de hecho). Si sabes usarla, no hay pozo del que no te pueda sacar.

      Saludos

      Eliminar
  4. Muchas gracias! Voy a intentar ponerlo en práctica ahora mismo. El continuo bombardeo de información, temas pendientes, cosas por hacer, cosas que espero que pasen, pensamientos que no tienen lugar AHORA y de los cuales soy consciente de su inutilidad y sinsentido, no solamente desvían mi atención y me impiden ESTAR en armonía en un mismo momento sino que alteran también mi descanso. Estoy segura que este método va a dar resultados. Luego te comento! Gracias por tu aporte!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra que te animes a probarlo. No tienes nada que perder y mucho que ganar. Por mi parte, estoy convencida de que el mundo sería diferentes si lo practicáramos todos.
      Gracias a ti, por compartir.

      Eliminar

Publicar un comentario