Aprovecharlo todo

Mi segunda alfabetización me llegó de la mano del teatro. Yo diría que ahí nací creativamente y, desde luego, muchas de las premisas que aprendí durante mis años de trabajo en el teatro me siguen guiando hoy en día. Una de esas premisas es: "¡Aprovéchalo!".

Los actores son humanos y, como tales, pasan por distintos meomentos en su vida. Antes del estreno de una obra, hay que trabajar durante largos meses de ensayo para crear el personaje, sus intenciones y fijar la interpretación que se va a ofrecer al público. Pero durante esos meses hay días en que el actor como humano se encuentra en un estado de ánimo muy diferente al que requiere la obra. Entonces todo cuesta, no hay modo de abordar las nuevas escenas ni de encontrar el punto que el director está pidiendo. Es en esos días cuando el director te dice "¡Aprovéchalo!".
Sea lo que sea lo que esté pasando en tu vida, aprovéchalo. Todo lo que nos ocurre y lo que sentimos es material creativo, todo es riqueza que puede aportarse a la obra. La dificultad viene cuando uno está dramático y se requiere crear una comédia, por ejemplo. ¿Cómo aprovecharlo en esta situación?
En realidad nuestras emociones no son en blanco y negro y, aunque una de ellas esté predominando en determinado momento, si nos detenemos a examinarlas, observaremos que cada estado de ánimo se compone de muchas otras emociones. Así, en la ira podemos encontrarnos con nuestra fragilidad al desnudo (y la fragilidad es un gran recurso para la comedia) o en el duelo podemos encontrarnos con un potente ego herido. Un estado de ánimo se compone de mil matices y, como creadores, tenemos que encontrar esos pequeños matices, potenciarlos y ponerlos en nuestro trabajo. Porque cada obra, cada buena obra, nace de nosotros mismos, desde nuestra sinceridad y desde los defectos que tenemos y nos empeñamos en ocultar como humanos. Como creadores, no es tan importante la fortaleza y las cualidades como lo son nuestra fragilidad y defectos.

Así pues, no hay excusas, nada de esperar los buenos tiempos para empezar a crear. Sea lo que sea lo que te esté pasando ahora mismo, aprovéchalo.

2 comentarios:

  1. Cada experiencia, cada visión, cada cosa que olemos o sentimos puede ser un elemento útil para nuestra creatividad. Y hay que aprovecharlo todo lo que podamos.

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    1. Sí, ya que está, mejor sacarle partido. Según que cosas se dejan aprovechar mejor, pero vamos, todo es ponerse.
      Un saludo!

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