Cómo encontrar el propio estilo

Una de las mayores búsquedas de los artistas es la del propio estilo y hay que admitir que es una búsqueda nada fácil. El propio estilo es algo que nadie te puede señalar, ni te pueden acortar el camino, ni es evidente a primera vista. En nuestras obras nos vemos influenciados por otros artistas, por las tendencias, por los mentores que tenemos, por nuestras propias limitaciones... y todas estas influencias emborronan la visión de cuál es nuestro estilo. Lo que hay que tener claro, para empezar, es dónde buscar este estilo: el propio estilo hay que buscarlo dentro y no fuera.


En los últimos tiempos he estado enfrascada en este mismo asunto, respecto al dibujo. En los dibujos en blanco y negro mi estilo surgió de forma espontánea, podría decirse que me encontró él a mí y no yo a él, pero no ha sucedido lo mismo con los dibujos en color. Habrá quien piense que, teniendo una estilo ya en en blanco y negro sólo se trata de colorearlo, pero no es tan fácil: entre el blanco y el negro el equilibrio es perfecto, pero cuando empiezas a añadir colores, la forma en la que se relacionan entre sí es de lo más compleja. Así que, harta de esperar que llegue, he decidido ir en su busca de forma consciente y muy intensiva en estos últimos tiempos. Los primeros tres pasos de los que voy a decir a continuación para encontrar el propio estilo ya los había dado, y además partía de una base en blanco y negro, por lo que si tú empiezas ahora, debes saber que lleva su tiempo.


Así que, vamos a ver cuáles son los pasos para encontrar el propio estilo.


  1. Inspirarte. Aunque hay obras extraordinarias que te gusten tal cual son y que ya quisieras haberlas hecho tú, tómate la molestia de descubrir qué es exactamente lo que te gusta de esa obra en particular. Por poner un ejemplo, a mí me gustan mucho las ilustraciones de Rebecca Dautremer tal como son, pero en particular me gustan los colores que usa y la delicadeza de las imágenes. Concreta qué es exactamente lo que te gusta de cada obra. Abre un diario donde guardar todas estas anotaciones junto a la obra o fragmento en cuestión y mantenlo por varios meses (o por años, yo lo sigo manteniendo). Y ahora te voy a decir algo contrario a lo que se suele recomendar: no copies estas obras o fragmentos que te gustan, no intentes imitarlos. Sólo guárdalos en tu archivo y anota aquello que te gusta. Mientras estás anotando, tu cerebro ya está registrando la información para usarla más adelante, mientras que si copias estarás dirigiéndote en esa dirección en particular, creando ruido en tu mente respecto a la visión de tu estilo. Sólo anota y, a continuación, trabaja en tu obra.
  2. Escucharte. Prueba distintas técnicas y lenguajes, prueba todas las que puedas, y escucha lo que pasa en tu interior. Cuando encuentres una en la que te sientes fluir, investiga por ahí. Por mucho que te guste un estilo y aunque se te de bien, si no fluyes estarás solamente reproduciendo una técnica con gran maestría, pero no habrás encontrado tu estilo. Recuerda, tú estilo hay que buscarlo dentro y no fuera. Cuando acabes un trabajo y veas que no acaba de ser cómo esperabas, repasa mentalmente el proceso de elaboración para encontrar en qué punto has dejado de fluir, en qué punto has recurrido a los clichés o las tendencias del momento.
  3. Saber lo que te gusta y lo que no. Esto es muy evidente, pero a veces nos olvidamos de qué es lo que nos gusta a la hora de trabajar. En mi caso, por ejemplo, sé que no me gustan los contornos. Hay muchas ilustraciones con contornos que me encantan, pero cuando las hago yo, no las siento como propias. Los contornos son límites y eso es algo que rechazo en todos los aspectos de mi vida, por lo tanto no puedo sentirlos como propios en un dibujo. Tienes que saber lo que te gusta no solamente en el arte que en el estés buscando tu estilo, sino a todos los niveles. Tu estilo es un reflejo tuyo, no puede haber contradicciones entre lo que creas y lo que eres.
  4. Experimentar. Prueba distintas combinaciones de todos estos elementos que has estado recogiendo. Une la técnica en la que fluyes, con lo que te han inspirado otros y lo que te gusta desde lo más profundo de tu alma. "Cocina" mezclas diferentes de todo eso, cambia matices, incorpora otros. 
Son sólo cuatro pasos, pero nadie ha hablado de milagros: hay que ser constante, como siempre. Hay que dar esos pasos, no basta con leerlos o pensarlos, no es suficiente con una respuesta mental rápida para cada una de las cuestiones. Para encontrar tu estilo hay que buscar dentro, muy dentro, y eso implica tener que arremangarse. Y una vez encontrado, hay que volver a arremangarse para seguir cultivándolo.


Comentarios

  1. Hola Anca. He navegado por tu casa virtual durante horas. Me encanta. Estoy en pleno momento de consciencia y cambio por lo que tus post me resultan especialmente interesantes. Me gustaría preguntarte algo.¿ Y si el estilo en el que fluyo no es al que me quiero dedicar? He decidido ponerme manos a la obra con mi proyecto de escritura, no quiero procrastinar más, pero el estilo en el que me resulta mas facil escribir no es al que quiero dedicarme. Me gusta la intriga, el thriller y la novela negra pero me resulta mas sencillo y consigo mas resultados en textos mas costumbristas. Como crees que deberia enfocarlo? Muchas gracias por tus consejos y recomendaciones. Me encantan.
    Abrazos

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    1. En primer lugar, felicidades por la buena decisión de emprender tu proyecto. Ánimo, si te mantienes trabajando un día tras otro, a finales de este año puede que tengas ante ti tu obra, quién sabe si antes.

      Contestando a tu pregunta, en tu caso creo que es más una cuestión de género que de estilo. Para entendernos, el estilo es una forma personal de usar el lenguaje y de mirar el mundo. Esto significa que tu estilo lo puedes usar en cualquier género que quieras. Y es saludable moverse entre varios géneros para cualquier escritor/a.
      Lo que pasa es que del costumbrismo al género negro la diferencia es abismal en cuanto a modo de enfocar el trabajo. En las novelas tipo costumbrista lo esencial no es lo que pasa, sino cómo se cuenta, en cambio, en la intriga, thriller, etc, lo que ocurre es lo que sostiene toda la narración. De este modo, para escribir un texto costumbrista puedes permitirte tener una estructura aproximada y luego ir dejandote llevar por las escenas, con bastante dosis de improvisación, mientras que en el género negro hay que tener la trama muy bien montada antes de empezar. Yo haría eso, me centraría en la trama y el conflicto, en los personajes con sus distintos objetivos e intrigas personales. Una vez construido esto, a escribir. Recuerda que todo se puede revisar y corregir, no te frustres si no sale a la primera.

      Respecto a que te dan mejores resultados los textos costumbristas, habría que ver por qué ocurre esto. Es posible que al empezar en este género hayas recibido los primeros logros y buenas críticas, cosa que ha servido de refuerzo positivo y te ha permitido llegar a fluir (ya sin miedo). Salir de ahí es un riesgo, cometes errores, los resultados no son tan buenos como querrías... pero vamos, eso es lo que nos pasa a todos cuando damos los primeros pasos en un terreno desconocido. Cuando hayas escrito tanto de este género como del otro, te sentirás fluir del mismo modo. El trabajo del creador es un trabajo de continua humildad, si es que quiere crecer, así que aunque los buenos resultados se obtengan en terreno conocido, siempre se arriesgará por otros caminos, igual que vas a hacer tú ahora. Es cierto, duele volver a ser novato, pero cuando se supera esta etapa inicial, se es más grande que cuando se empezó.

      Mucho ánimo y a por tu proyecto!
      Abrazos

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  2. A mi me motiva ser novata Anca. Seré rara pero los procesos de aprendizaje me gustan y los disfruto muchisimo. Otra cosa es ponerlos en práctica. Ahi llegan las frustraciones generalmente por falta de feedback. Eso es un punto importante a trabajar...Es algo que me bloquea. El no saber si voy por buen camino me crea dudas y me va desinflando. Pero como te decia antes, este año me he comprometido a escribir y a enfocarme en aprender y poner en práctica los conocimientos...Y seguiré por tu blog porque me encanta.

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    1. Gracias por seguir por aquí!

      ¿Y si te haces a la idea de que eres una escritora de las de antes? Antes no había feedback, una escribía en su casa y nunca sabía si alguna vez aquello que estaba escribiendo iba a ser leído por otra persona (los amigos mejor conservarlos y no obligarles a leer nada). Ahora, con tantas facilidades para publicar, nos hemos mal acostumbrado y si no hay feedback (y además inmediato), parece que no sirva para nada escribir y que a nadie le importe. Y así es, a nadie le importa, pero el foco ahora lo ponemos fuera en vez de dentro.
      En todo caso, sea lo que sea lo que más frustre, la única manera de escribir es superando esa frustración y seguir escribiendo cada día. Incluso los días en que se escribe mal, hay que seguir escribiendo (hay días en los que respiramos mal y no por eso dejamos de hacerlo ;)

      De las dudas no te vas a librar nunca, si te importa tu novela. Así que a convivir con ellas y ha domesticarlas para que se expresen en términos educados y amables hacia ti, no hay otra.

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    2. Pues tienes toda la razón, Anca. Lo voy a poner en práctica. ¿ Te han dicho ya que eres un amor? Mil gracias.

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  3. Saludos.

    Me encuentro investigando para recopilar información sobre bibliográfia en donde se puedan obtener técnicas o consejos para ir desarrollando el estilo propio.

    ¿Hay alguna fuente o libro que puedas recomendar?

    Saludos.

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    1. Mil perdones, ahora veo este comentario, no me llegó aviso, por alguna razón.
      No conozco ningún libro que hable de esto específicamente. Sí hay infinidad de autores de toda clase hablando sobre ello, pero un libro específico sobre este tema, no. Debe de ser porque encontrar el estilo propio no es una tarea más, es un camino, más o menos largo, dependiendo de cada artista.
      Pero este camino solo hay una manera de hacerlo: trabajando. El estilo te encontrará mientras lo haces y evolucionará contigo (porque no es algo estático). Trabaja y encuentra tu lenguaje. Es decir, encuentra tu manera de sintetizar la realidad, porque el estilo personal no es más que eso: la forma en la que un autor o artista sintetiza la realidad para transmitirla, ya que no es posible abarcarla por completo.
      Pero si quieres un título o un método, yo creo que El camino del artista es un buen camino para empezar a trabajar.

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