Escribir para meditar

Hasta hace muy poco tenía una "mente de mono", como la llaman los meditadores, una mente que salta de un pensamiento a otro a gran velocidad y de manera incontrolable. En realidad, todos tenemos esta mente de mono y meditar consiste justamente en ralentizar este vaivén de pensamientos. Hay muchas prácticas para conseguirlo, aunque las más populares se basan en la respiración.

Silencio y descanso

El cine es cultura. Por supuesto, según qué cine, pero está clasificado dentro de las actividades culturales y el arte. Sin embargo, he tomado la decisión de limitar la visualización de películas a ocasiones muy puntuales (tres o cuatro veces al año como mucho), escogiendo siempre con mucho cuidado qué es lo que voy a ver. Es una decisión que me sorprende incluso a mí, pero una vez comprobados los beneficios de ello, no queda otra que salirse del redil.

Escribir para modificar creencias

Con este tema, el de modificar las propias creencias, he tenido muchos debates internos. Al ser la escritura una herramienta con tanto poder de persuasión de uno/a mismo/a, llegó un punto en que me pareció que me estaba lavando el cerebro a mí misma y de que corría el riesgo de perder el contacto con la realidad. Finalmente decidí que bueno, de todos modos hay alguien introduciendo pensamientos en mi cerebro alejandome de la realidad (me refiero a los medios de manipulación comunicación, publicidad, normas culturales no escritas, etc.), así que, puestos a inculcar pensamientos de forma artificial, prefería tomar yo el control de lo que entra en mi cabeza.