Alcanzar una meta es como un combate de boxeo

En estos tiempos es muy fácil dar a conocer el propio trabajo, sea cuál sea el campo creativo en el que uno se mueva. Como prueba de ello, la cantidad de aplicaciones móviles o servicios web que proliferan. Y cada poco tiempo, una de estas aplicaciones o servicios envía un email a los usuarios anunciando su cierre. Otras similares continúan y se van haciendo cada vez más grandes, hasta convertirse en gigantes imbatibles. Lo mismo pasa con los creadores de otros campos, algunos echan el cierre, mientras que otros siguen creciendo hasta convertirse en imbatibles. ¿Cuál es su fórmula para sobrevivir? Claro, la calidad es importante, pero he visto desaparecer muchos creadores que tenían gran calidad.


Yo pienso que lo que distingue a los supervivientes de los "comunes mortales"es que éstos últimos sólo "lo intentan" a ver qué pasa y, como los resultados tardan en aparecer, se desinflan y lo dejan estar. "Intentarlo" no es buena idea, es una pérdida de tiempo, seguro que no lo vas a lograr si "lo intentas". La clave está en proponérselo firmemente y mantenerse ahí pase lo que pase. Hay millones de personas que "lo intentan", pero muy pocos perseveran cuando los resultados no llegan de la manera esperada.

Es muy fácil, hoy en día, soñar. Ahí están todos los medios necesarios, al alcance de la mano, ya no necesitamos que los señores importantes e imponentes del sector que sea nos den permiso para presentarle al mundo nuestras creaciones: con sólo darle a un botón ya están presentadas y puestas de largo. Y todos pensamos que nos vamos a comer el mundo, que hemos creado algo realmente fabuloso, que vamos a ser los próximos en hacernos ricos (incluso millonarios, como ocurre con unos pocos, en todos los campos de la creatividad) gracias a esa primera creación. Tenemos en nuestra memoria historias de personas reales que lo han logrado así. Pero llegado el día, apenas conseguimos atraer la atención de un pequeño grupo de personas, unos cientos, o unos miles que llegan, miran y se van. Y entonces pensamos que no lo hemos logrado, que nuestra gran idea no era lo suficientemente grande.
No es así. Hay que plantearse el camino del éxito como los combates de boxeo: unos ganan por K.O y otros por puntos. Lo normal es ir ganando por puntos, sólo unos pocos ganan por K.O. Por puntos el combate es más largo, hay que tener mayor resistencia y hay que encajar algún que otro golpe. Pero si te mantienes ahí, acabas sumando suficientes puntos como para ganar este "combate". Así que no tires la toalla si no logras un K.O. al primer golpe. Puede ocurrir que lo logres, pero si no es así, recuerda que todavía puedes ganar por puntos, mientras no te hagas un K.O. a ti misma/o. Continúa; cada vez que haces un buen trabajo estás ganando puntos y esos puntos, aunque te parezca que quedan perdidos en el tiempo, en realidad se van sumando. Puede que un día hayas sumado tantos puntos que, sin darte cuenta te hayas convertido en un gigante imbatible.

Quienes lo logran son los que perseveran y no los que "lo intentan". Hay muchas personas con ideas que quieren triunfar y destacar, pero no podemos destacar todos a la vez. Tu primera tarea es sobrevivir en la primera criba, la de la perseverancia. Esta criba sólo la superan aquellos que, por pocos éxitos que cosechen, van a continuar haciéndolo de todos modos, porque en realidad es lo que quieren hacer, porque disfrutan haciéndolo de todos modos. A esto podría llamársele pasión, aunque no arda.




6 comentarios:

  1. Bravo Anca!
    Se puede decir mas alto pero no mas claro.

    Tambien esta el otro extremo, los que se pasan de rosca con la autosuperacion y la competitividad y se convierten en una especie de animales inhumanos. Vease el futbolista ese del berrido ese. O vease la pelicula "Whiplash", que me ha gustado mucho pero que representa una mentalidad explotacionista y absurda del jazz que me repugna (la mentalidad esa, no el jazz).
    Un saludo.

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    1. No he visto esa película (me he dejado las películas), pero por lo que cuentas suena a "la fama tiene un precio y aquí es donde vais a empezar a pagarlo". Bueno, hay mundos y mundillos. El mundo de la danza es igual de cruel. Yo no creo mucho en la competitividad, creo más en la competencia: para ser competitivo tienes que estar vigilando con un ojo lo que hacen los demás, mientras que para ser competente pones los dos ojos en lo que haces tú mismo y avanzas más (además de no perder el rumbo).
      Pero hay cierto placer en el dolor de la autosuperación. Supongo que el truco está en el límite que cada uno se pone en este combate consigo mismo.

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    2. De acuerdo contigo. Aunque, tristemente, creo, la palabra competencia ya casi no se usa con el sentido que aqui tiene. Casi prefiero algun sinonimo como pericia o aptitud.
      El dolor es un ingrediente peliagudo, se vuelve una droga facilmente.
      Amor y sabiduria son importantes en el ejercicio de la voluntad. El camino del heroe hay que conocerlo, pero tambien el camino del santo.
      El fin no justifica los medios. Igual que a un menor no se le educa mediante el dolor, los adultos debemos aprender a avanzar con ese mismo respeto y cuidado.
      Perseverar y autosuperarse es muy loable, y cuanto mejor lo hagamos mejor sera todo.
      Al final la actitud siempre es clave. Hay que tener etica por todo, incluido uno mismo.
      Esto lo digo como matices subyacentes, tu articulo es perfecto tal cual, desde luego.

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    3. Esto de tener ética para con uno mismo me ha gustado mucho. Así es, desde luego.

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  2. Hola Anca. No puedo estar más de acuerdo contigo. Gracias por esta entrada que además es un aporte de energía para no olvidar que nuestro objetivo es una carrera de fondo que ganaremos a base de superar obstáculos y no rendirnos.
    Un fortisimo abrazo

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    1. Gracias a ti, por entrar a leer y dejar tu comentario. Creo, además, que nada me puede hacer más feliz que esto que dices, que lo que escribo es un aporte de energía para seguir hasta la meta, esté lo lejana o cercana que esté.
      Un fuerte abrazo para ti también!

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