Dibujo y meditación

Si para empezar con la fotografía se necesitan pocos medios, el dibujo es todavía más sencillo de abordar, aunque sé que vas a tener muchas más reticencias de entrada (a menos que ya seas dibujante). Sigue bien arraigada la idea de que el dibujo es un don que unos tienen (y otros non) y, como bien dijo Einstein, es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio. Así que vamos a abordar esta cuestión desde un principio.


¿Qué necesitas para dibujar?

  • Saber escribir. Si sabes escribir, por mala que sea tu letra, ya tienes las habilidades manuales que necesitas para hacer un dibujo resultón. 
  • Tu instrumento de escritura favorito, sea bolígrafo, estilográfica, rotulador...
  • Papel


Es así de sencillo, aunque sigas negando con la cabeza. Lo que pasa es que cuando te sientas a hacer un dibujo te encuentras con los siguientes problemas:
  1. no sabes qué dibujar, sólo se te ocurre dibujar casas con un árbol y un sol, etc.
  2. te sientes torpe, no sabes ni trazar una linea recta (te diré que yo tampoco)
  3. ves dibujos de otras personas y SABES a ciencia cierta que no eres capaz de reproducirlos
  4. cuando al fin te animas el resultado es nefasto


Todos estos problemas alimentan la falsa idea de que se necesita un don para dibujar, pero las causas de estos problemas son otras muy distintas:

  1. No sabes qué dibujar porque no tienes vocabulario visual. ¿A qué edad dejaste de hacer dibujos? Seguramente entorno a los 10 o 12. Si hubieses dejado de usar la palabra como medio de expresión a esa edad, hoy te pasaría lo mismo: no tendrías vocabulario y no sabrías expresarte. No esperes tener desarrollada una habilidad que no has practicado. Pero si miras a tu alrededor, cualquier cosa es dibujable, incluso las emociones son dibujables (aunque todavía no sepas cómo). Mira con detenimiento todo lo que hay a tu alrededor.
  2. Te sientes torpe porque no estás en tu zona segura, pero esta sensación desaparece con el hábito. Pero lo más importante que tengo que decirte sobre este punto es que da igual que no sepas hacer una linea perfectamente recta, el dibujo no trata de la perfección, sino del detalle.
  3. No sabes reproducir aquello que ves porque miras el conjunto (es decir, empleas las capacidades del hemisferio izquierdo del cerebro en vez de las del derecho, que es el que se ocupa del dibujo). Si desmenuzas este enorme conjunto en pequeñísimos detalles, podrías reproducir cualquier figura. Este es el verdadero "don" de los que tienen "talento" para dibujar, el ser capaces de ver en pequeñas porciones (detalles) lo que los demás percibimos como conjunto. Esta capacidad se puede educar en un tiempo asombrosamente breve. A mí me costó poco más de media hora aprender a mirar así, aunque luego la práctica es la que hace que se interiorice la nueva habilidad.
  4. Si el resultado es nefasto es porque te has centrado en éste. Tienes prisa, no te importa esta línea en particular y luego la siguiente, sino el resultado en conjunto. Vuelve a leer el punto anterior, insisto, se trata del detalle.


Si quieres profundizar en este tema, he escrito todo un libro al respecto, con sus ejercicios prácticos para empezar a crear desde el primer día.

Dibujo y meditación

Tengo una mente endemoniadamente "de mono" como suelen llamarlo los meditadores. Es decir, una mente que va de aquí para allá a velocidades increíbles y que no hay modo de dominar... si no es enfocándola en algo. He probado muchas veces la meditación, es algo que me atrae muchísimo, pero hay algo en este sistema de respiraciones que no funciona en mi caso. Será que, pese a la quietud exterior, por dentro hay un verdadero huracán. En todos y cada uno de los intentos he aguantado muy pocos segundos, se me han dormido las piernas y, al final, mi único pensamiento (por fin, un único pensamiento) era que a ver si acaba el tiempo de una vez para poder moverme. Fracaso total.

Si bien con la escritura he disfrutado de los beneficios de la meditación, en tiempos de verdadera tensión y crisis descubrí que lo que realmente me sirve es el dibujo. Cuando me siento a dibujar, incluso cuando me siento a trazar lineas sin ninguna pretensión, mi "mente de mono" se ralentiza poco a poco, mi estado de ánimo se calma (si es que algo lo ha alterado) y mi monólogo interior baja a niveles mínimos. Pasa lo mismo con la meditación, porque la meditación no es vaciar la mente de pensamientos, sino reducir su velocidad y dejarlos pasar. Al cabo de unos minutos dibujando, los pensamientos se vuelven simples y relajados: aquí trazo una línea, aquí más redondeado, este detalle en grande... y todo el torrente de ideas sobre temas trascendentales desaparece. En el peor de los casos, se reduce a un solo tema en vez de a varios de ellos, aunque esto pasa pocas veces. En esta práctica, en vez de concentrarte en la respiración para meditar, te concentras en líneas y formas. Y funciona.

¿Sirve cualquier tipo de dibujo para meditar?

Sí, aunque en distinta medida. El simple hecho de centrarse en los detalles en vez de en el conjunto (este último es nuestro modo de operar por defecto) tienes que bajar el ritmo de tus pensamientos, por lo tanto, dibujes como dibujes, vas a bajar el ritmo en alguna medida. Ahora bien, para un resultado óptimo, es mucho mejor realizar dibujos con muchos detalles que a la vez te permitan períodos sin toma de decisiones, con figuras repetidas, como el dibujo de la imagen de arriba, en las que puedas centrarte únicamente en trazar una linea tras otra hasta entrar en estado de flujo (puedes leer más sobre este tipo de dibujo aquí). La buena noticia es que justamente esta clase de dibujo es la que puedes empezar a practicar desde hoy mismo, sin necesidad de aprender nada nuevo, usando materiales de los que ya dispones en casa. No hay excusa que se sostenga para negarte esta experiencia, tan solo prejuicios.

Algunos consejos que te pueden ayudar para empezar:
  • No vayas corriendo a la tienda de arte a comprar alguna herramienta especial con la que otros obtienen resultados increíbles. Mejor usa tu instrumento de escritura favorito, un instrumento que domines y así no tengas que preocuparte para aprender a usarlo: tienes por delante la gigantesca tarea de desintegrar un prejuicio, no lo compliques más.
  • Dibuja primero en pequeño. Por las mismas razones que en el punto anterior, cuanto más cerca te sientas de una tarea tan familiar como la escribir, menos te va a costar esta lucha por desintegrar tu prejuicio. A medida que ganes confianza, podrás hacer trazos y dibujos más grandes.
  • Puedes empezar por figuras abstractas decoradas. Lo abstracto no tiene reglas, ni formas con las que comparar. Te juzgarás con menos severidad. 



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4 comentarios:

  1. Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices, me encanta dubujar, pero no se,hoy en mi nueva infancia ;-) decido disfrutar aquello que no hice en su momento "la infancia" asi que ahora la vivo con plena conciencia, permitiendome la imperfeccion y dusfrute, centrandome en los pequeños detalles y poco a poco consigo de vez en cuando plasmar en papel aquello que veo en el exterior, o lo que esta en mi mente, gracias a lo que comentas desestructurar las partes.
    Y para silenciar la charla mental y centrarse es ideal, un gran metodo de meditacion, aunque sean rayajos, los cuales despues si se ovserban y añadiendo colores, etc , se convierten en pequeñas obras de arte con grandes mensajes. Un abrazo de Amparofulgi!

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    1. Cada vez que comentas algo sobre dibujo se te "iluminan" las palabras (imagino que los ojos también). Eso es amor. Y es infancia.
      Cuanto menos te preocupes de los resultados, cuanto más disfrutes, mejores dibujos harás. No hay ninguna prisa, al contrario, hay que permanecer en esta segunda infancia el mayor tiempo posible.
      Un abrazo a ti también y gracias por compartir esas palabras iluminadas, contagiosas. Por tu culpa, voy a dibujar algo ahora mismo ;)

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  2. Excelente artículo, Anca! Cuánto que desmitificar acerca de algo que en otro tiempo, no muy lejano ;), nos era tan natural.
    Aprovecho para dejarte un abracito por navidad y reiterarte mi agradecimiento por todo lo que nos compartes. No ando muy participativa estos días, porque han sido un poco difíciles, mi compañerita gatuna, se nos enfermó y hemos estado de un vete a otro con ella. Finalmente le descubrieron un tumor y hace dos días la operaron de urgencia. Afortunadamente todo salió bien, fue extraído en su totalidad y ahora la tenemos en casa recuperándose satisfactoriamente. Sus papis acusamos gran cansancio físico y emocional, como ya podrás imaginarte. Así que estoy de bajo perfil de momento.
    Voy a seguir tu sugerencia, aunque más que dibujar, voy a aprovechar de colorear un libro de gatos que compré hace semanas y aún no he estrenado, me servirá también para el mismo fin jejeje!
    Que tengas un feliz finsl e inicio de año, en enero nos vemos de nuevo en las andadas :)

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    1. Te comprendo muy bien. Sé cuanto se sufre en estas situaciones, es agotador. Afortunadamente la historia tiene final feliz y la minina se está recuperando como es debido. El esfuerzo no ha sido en vano.
      Espero que toda la familia (humana y felina) tengáis un feliz 2016, sin más disgustos. Dale mimitos solidarios a la señorita felina de nuestra parte, para que se recupere mejor. Besos!

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