Fotografía y presencia plena

Aunque parezca increíble, en todos estos años no he escrito ni un solo artículo sobre arte terapia, o las aplicaciones que puede tener el arte en nuestra vida diaria, para sentirnos mejor o para equilibrar nuestras emociones. En las próximas semanas me propongo remediar esta carencia.

Aprovechando mi cualidad de novata en el mundo de la fotografía, cualidad que hace que sienta de manera más intensa sus beneficios, voy a empezar por este arte. Si estás siguiendo el taller de creatividad pero todavía no tienes nada entre manos y no sabes a qué podrías aplicar los ejercicios del taller, podrías empezar por la fotografía. Seguro que tienes una cámara por ahí, aunque sea en tu smartphone.

Lo que me está enseñando la fotografía

Soy una persona introvertida. Esto significa no solo que me mantengo bastante ajena al exterior, sino que a la hora de crear suelo echar mano de los recursos interiores (recuerdos, conocimientos, emociones, etc.). Al usar la cámara no tengo más remedio que acudir a lo que haya en el exterior, ya que no puedo hacer fotografías interiores, no puedo plasmar en fotos mis imágenes mentales (podría dibujarlas, pero no fotografiarlas). Esto, de entrada, ya me parece un punto de equilibrio muy interesante en mi caso particular, porque me obliga a salir de mí para encontrarme con nuevo material creativo que hasta ahora me pasaba desapercibido.
Pero la parte más interesante la descubrí al preguntarme qué podría fotografiar yo, que tenga algún sentido y que sea merecedor de ser fotografiado. Hasta hace unas semanas yo no solía disparar muchas fotografías, tan solo unas pocas fotos de recuerdo de mis gatos, nada buenas, nada presentables. Ni siquiera me molestaba en enfocar un punto concreto de la imagen. El encuadre, pues lo típico, me limitaba a no cortar cabezas y siempre ponía el sujeto fotografiado en el centro de la imagen. Pero al preguntarme qué podría fotografiar (además de gatos), comprendí que en realidad en cada lugar y en cada momento hay al menos una buena foto que tomar y solo tenía que aprender a verla.
Y así es como he llegado al mindfulness, a la presencia plena. Para encontrar la fotografía que existe en este preciso momento, hay que estar plenamente presente. Hay que observar y encontrar la belleza escondida en una parte diminuta de todo aquello que está sucediendo alrededor. Y, si te tomas el tiempo suficiente, si prestas atención al detalle, la belleza siempre aparece, estés donde estés. De eso trata la fotografía, de encontrar la belleza en el aquí y y ahora. ¿Se te ocurre algo más terapéutico que tener la seguridad de que la belleza está siempre presente? ¿Se te ocurre una ocupación más beneficiosa que buscar esa belleza y encontrarla?

Cómo hacer fotografía con presencia plena

Agarra tu cámara y sal a pasear por la calle. Ve despacio, las prisas aquí son un impedimento. Detente en algún lugar, siéntate y observa. Desde un principio localiza de dónde viene la luz y sitúate de manera que no te impida tomar la fotografía. Respira y escucha. Observarás que suceden muchísimas cosas a tu alrededor: personas con estados de ánimo diferentes, unas con prisa otras relajadas, solas o en compañía, sentadas, caminando... También están los pájaros, los perros que acompañan a las personas, los gatos callejeros, los insectos... las plantas... Obsérvalo todo. Pero no observes el conjunto, sino cada una de estas vidas por separado, de manera que entiendas qué es lo que está sucediendo, cómo se sienten, etc. Observa también "la escenografía" en la que transcurre todo esto. ¿Hay algún rincón en particular que llame tu atención? ¿Algún detalle?
Lo más importante del proceso es que no tengas prisa, que esperes y observes hasta que encuentres algo que vale la pena ser fotografiado. 
Si reservas cada día media hora para sentarte en algún sitio a observar, puedes apostar a que tendrás una buena foto diaria. Y seguro que en pocos días adquirirás esta costumbre de observar con presencia plena. 
Podrías empezar un diario visual en este momento, un diario de los pequeñísimos bellos fragmentos que has encontrado cada día.

Para encontrar estos tesoros en la fotografía, te aconsejo que aprendas sobre:
  • enfoque
  • encuadre
  • composición
  • edición digital

...y después sigue aprendiendo a tomar fotos en modo manual. Hay muchos libros y excelentes blogs en los que puedes aprender todo lo que se puede aprender leyendo. El resto lo conseguirás practicando y acostumbrándote a encontrar la belleza de cada momento.

En las próximas semanas escribiré nuevos artículos sobre otras formas en las que el arte (teatro, dibujo, escritura...) te puede beneficiar, siempre desde mi experiencia personal. Puede que encuentres lo que estabas buscando o un complemento para lo que ya practicas.

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