Cantidad y calidad

La gran pregunta que nos hacemos muchas veces es ¿cantidad o calidad? En la mayor parte de los aspectos de la vida, lo mejor es elegir la calidad, pero en cuanto a creatividad se refiere, las cosas son a la inversa. Julia Cameron, en "El camino del artista" afirma pedirle a Dios que se ocupe de la calidad, porque de la cantidad se hacía cargo ella. Y realmente es así, salvo que no hay que pedírselo a Dios, sólo hay que ocuparse de la cantidad y lo demás llega. Veamos por qué.

Los problemas no son muros, sino puertas

Todo el mundo tenemos ideas, en muchas ocasiones tenemos ideas buenas, pero por el camino entre idear y materializar nos encontramos con problemas de distinta clase y envergadura. En este punto, el punto en el que aparece algún problema considerable, es donde mueren la mayoría de los proyectos. Un problema de cierto nivel se nos presenta como un muro que impide el paso y a partir del cual no se puede avanzar más. Lo más triste es que estos problemas suelen ser de tipo técnico: no disponer de alguno de los materiales necesarios, no tener suficientes conocimientos o destreza en algún aspecto...

Cómo usar las listas en el proceso creativo

Si alguien quisiera hacer que me diera un patatús, la manera más eficaz sería eliminar el contenido de mi aplicación de listas: todo mi trabajo presente y futuro (hablamos de un futuro de varios años) está ahí recopilado. Todas esas ideas que surgen en cualquier momento están ahí, pero no sólo como listas de ideas vagas e indefinidas, sino algunas desarrolladas casi por completo. Tanto es así que, destruido ese contenido, me quedaría a cero en cuanto a proyectos por hacer.

Dos estilos para generar ideas

Cuando te sientas a generar ideas de forma deliberada, hay dos formas básicas (con sus variantes) de poner a trabajar nuestra mente: las técnicas exploratorias y las técnicas estructuradas. Lo ideal es usar ambas modalidades, echando mano de una o de otra en función de las necesidades del proyecto.