Ser autodidacta

Hay dos formas de aprender, que alguien te enseñe cómo se hace alguna cosa y aprender de forma autodidacta, escogiendo referencias y aprendizajes de diversas fuentes, ya sea libro, vídeos, conversaciones, etc. Según lo que se quiera aprender, es mejor un sistema u otro.

Laboratorio de dibujo

He tenido que hacer un gran esfuerzo para retener entre mis manos el libro "Laboratorio de dibujo" el tiempo suficiente como para poder hace una reseña decente. Creo que este mismo problema lo habrá tenido cualquier otra persona que practique el dibujo, porque a los pocos minutos de tenerlo entre tus manos, con solo hojearlo un poco, una necesita urgentemente soltarlo para ponerse a dibujar, hasta ahí llega el poder de contagio que ha logrado su autora.

Proyecto 100 retratos para activar la creatividad

Me han bastado 10 minutos con el libro "Laboratorio de dibujo" (que tengo pendiente reseñar) para sentir la urgencia de soltarlo y ponerme a dibujar. Solo con hojearlo, sin leer, en mi cabeza ha nacido el proyecto "100 retratos de familia", mezclando algunos de los ejercicios que veía en las imágenes del libro.

Nada que aprender

Hace unos meses contesté a una encuesta sobre cuestiones escritura en el blog de Hiperaprendizaje, que escriben Homo Mínimus e Ivan Entusiasmado (un blog que te recomiendo leer porque es una propuesta interesante, con un espíritu muy experimental en su planteamiento; mención especial a su proyecto de aprendizaje de la escritura). Una de las preguntas era cómo enseñaría yo a alguien a escribir en tiempo récord y, en resumen, contesté que le haría escribir emails paralelamente al trabajo de escritura formal. Esto se debe a que, en mi opinión, el o la aprendiz no necesitaría aprender nada, sino comprender muchas cosas que sólo comprendería al escribir con la relajación de quien no pretende nada. En escritura (y la mayoría de cosas importantes) nadie aprende nada, sino que comprende cosas que ya están ahí.