De la indefensión de los autores frente a la industria del libro

Como ocurre a muchos otros creadores, ha llegado el momento de usar este blog para hacer público un abuso. Supongo que forma parte del paquete de bienvenida que uno acepta cuando decide ser creador: siempre hay alguien dispuesto a lucrarse con tu trabajo de manera abusiva o ilícita. Estoy curada de espantos con las webs de descargas, a eso ya ni presto atención, pero en el caso que te voy a relatar son empresas conocidas y respetables las que están cometiendo el atraco (lo siento, pero no puedo llamarlo de otra manera).
No soy partidaria de las polémicas, pero no puedo seguir tolerando esta situación injusta y ha llegado el momento de ponerle fin de la única manera efectiva que conozco: haciéndola visible.

Esta es la versión corta: ni Kolima Books, ni El Corte Inglés, ni Casa del Libro tienen mi autorización ni los derechos para distribuir o vender los títulos mencionados más abajo. Cuando reclamo la retirada de estos libros, me ignoran o le pasan la pelota a otro. Como autora ni recibo informes, ni la remuneración correspondiente por derechos de autor de las ventas de estos títulos desde enero del año pasado. Si esto te parece injusto, lee y compártelo. (mira abajo la actualizaciones con nueva información).


Te pongo en antecedentes: los que sois habituales de este blog o conocéis mi trabajo, sabéis que tengo varios libros publicados, algunos de ellos solo en formato digital. Cuatro de estos títulos, los más breves, fueron publicados por la editorial Kolima Books y por este motivo acabaron listados en el catálogo de libros digitales que se venden en distintas tiendas, entre ellas El Corte Inglés y Casa del Libro. En abril del año pasado, retiré tres de estos títulos de Kolima Books, volviendo a ser yo la única con derecho a explotación de éstos, en concreto:
  • Cómo ser más creativo en el trabajo
  • Juegos de mesa para crear cuentos con los niños
  • Cómo dibujar historias con ambos hemisferios cerebrales


Estos libros debían dejar de estar a la venta en las diversas tiendas en un plazo de unos dos meses, según tengo entendido, pero pasaron muchos más meses y yo seguía viendo su disponibilidad. Contacté con la editorial y me aseguraron que los libros habían sido dados de baja del catálogo en el momento en que lo acordamos y que, si las tiendas no actualizaban su catálogo, no había nada que ellos pudieran hacer. 

Esperé unos meses más, en concreto hasta el 12 de febrero pasado. En vista de que seguían a la venta, contacté tanto con El Corte Inglés, como con Casa del Libro, a través del formulario de sus respectivas webs (ya que no hay un formulario de contacto específico para autores cuyas obras se vendan ilícitamente en sus tiendas) para solicitar la retirada de estos tres títulos por los motivos que he explicado. El 18 de febrero obtuve respuesta de El Corte Inglés asegurándome que habían remitido mi correo al departamento correspondiente y que contactarían a la mayor brevedad. Y hasta hoy, porque no han vuelto a contactar. Casa del Libro ni me contestó. 

Bien, estos tres ebooks han estado a la venta de manera ilícita durante más de diez meses, el mes que viene se cumple un año desde que deberían estar retirados. De los ejemplares que se hayan podido vender, nada se sabe. Yo no he recibido ninguna remuneración o informe* al respecto por parte de la editorial, estos títulos ya no figuran en las liquidaciones semestrales porque se supone que ya no están bajo su sello. No obstante siguen a la venta en las distintas tiendas, bajo su sello, como puedes ver en estas capturas de pantalla hechas ayer (en las cubiertas se aprecia el logotipo de la editorial, pincha para ampliar o puedes comprobarlo a fecha de hoy aquí y aquí -actualizado, los libros ya han sido retirados de las páginas enlazadas-). Los beneficios que se hayan podido obtener se los ha quedado alguien que no soy yo, íntegramente. ¿Quién? No lo sabemos, ni lo sabremos jamás, ahí se queda, en el saco de los misterios sin resolver.

Es una vergüenza que esto pueda ocurrir. Es una vergüenza que ni siquiera se me dé una respuesta y que, si alguien se digna a contestar, sea para pasarle la pelota a otro. Nos rasgamos las vestiduras cuando un particular hace una descarga de contenido "pirata" o hace una copia para sus amigos, pero si son empresas que se lucran con ello, no pasa nada. 
No sé en qué lugar de la cadena entre la editorial y las tiendas se está produciendo el fallo, pero la cuestión es que lo estoy reclamando y nadie hace nada al respecto. Ni la editorial insiste en que se retiren del catálogo unos títulos que ya no se pueden vender bajo su sello (tampoco me remite informes de ventas respecto a estos libros mientras se soluciona el problema), ni las tiendas se dignan a hablar conmigo para solucionar la retirada de dichos títulos. En cuanto al catálogo del que supuestamente las tiendas recopilan los títulos, se trata de un lugar misterioso al que yo, como "simple" autora de los mismos no tengo acceso, no sé dónde se encuentra ni cómo contactar con ellos.

Si de regalar el contenido de estos ebooks se tratara, prefiero regalártelo a ti, dejándolos disponibles para préstamo en Amazon, por ejemplo. Pero ¿sabes qué ocurre? Resulta que no puedo. Para que esto sea posible, Amazon me exige que no estén a la venta en ninguna otra tienda en formato digital. Mientras los ebooks sigan a la venta en El Corte Inglés y Casa del Libro, no puedo acogerme a condiciones que serían más beneficiosas para ti y para mí. Este atraco me perjudica a mí y también a ti. También perjudica a aquellos lectores que compren en estas tiendas, ya que en Amazon, donde los estoy publicando por mi cuenta, el precio de estos mismos libros es mucho más reducido.
Cualquier abuso hacia los creadores perjudica al creador y también al público. Muchos creadores estamos deseando hacer las cosas de manera diferente a cómo se hacían cuando eran las editoriales las únicas que podían publicar, pero por el camino nos encontramos con este tipo de atropellos que nos lo ponen mucho más difícil de lo que debería ser. Muchas personas intentamos ganarnos la vida con nuestro esfuerzo y nuestros conocimientos, renunciando por meses y meses a cualquier cosa que se parezca a un día de descanso, pero quien se acaba llevando los beneficios son los de siempre. Ni el mísero 10% (20% en el caso de libros digitales) de derechos de autor se nos quiere conceder ya, si hay ocasión de apropiárselo. Luego, estas mismas empresas e industrias, son las que se quejan de la piratería de los particulares, algo que es el colmo de la desfachatez. Por lo que se ve, apropiarse de las obras de un autor solo es escandaloso cuando los intereses de la industria se ven perjudicados, mientras que los abusos de la industria hacia el autor no tiene ninguna importancia y ahí pueden ser muy laxos con la propiedad intelectual.
Insisto, no sé quién se está lucrando, no sé qué pasa con los beneficios cuando un lector le da al botón de comprar en uno de esos ebooks, pero todos los mencionados en este artículo permanecen impasibles ante mi petición de retirar los títulos. Y lo que si sé es que, mientras tanto, de las ventas que puedan estar produciéndose hay un porcentaje para cada uno de sus bolsillos, además de presumir de un catálogo más amplio del que corresponde lícitamente, con las obvias ventajas a la hora de vender sus dispositivos. Y yo me encuentro indefensa. 

Si crees que esto no debería ocurrir y quieres ayudarme, por favor comparte este artículo en tus redes. Tal vez la vergüenza o el deseo de conservar una buena imagen haga que las empresas en cuestión se dignen a prestar atención al derecho que estoy reclamando y que tienen la obligación de atender y respetar. Tal vez así se dignen a dar una explicación de lo que está ocurriendo y del destino de los beneficios de las ventas de estos títulos (yo apuesto a que dirán que en todo este tiempo no se ha vendido ni un solo ejemplar de ninguno de los tres títulos, cosa bastante difícil de creer conociendo el resultado de estos mismos títulos publicados por mi cuenta).
Te agradezco tu ayuda de antemano.

Actualización: Tras la publicación del artículo, he recibido mensaje de la editorial Kolima Books que afirma no estar vendiendo esos títulos. Me pide que retire el artículo afirmando que contiene falsedades o de lo contrario las próximas noticias que tendré serán a través de un abogado. Me he ofrecido a rectificar cualquier falsedad que haya podido escribir, si me señalan cuáles son, pero no he obtenido respuesta alguna. También he ofrecido publicar aquí cualquier argumentación o información que quiera aportar la editorial, pero todavía a esta hora (14h) no se me ha proporcionado ninguna.
Por su parte Casa del Libro me dice en un tweet que trabajan con distribuidoras y que debería contactar con la editorial.

Actualización a las 19.20h: Me complace comunicar que a esta hora los títulos han sido retirados de ambas páginas de venta. No era tan difícil, pues, se podían retirar el mismo día si se tenia intención. Por supuesto, no he recibido ni explicación ni disculpa, pero se ha logrado el objetivo, que es lo que cuenta. Gracias a todos los que habéis apoyado.

*Aprovecho para denunciar que respecto a las ventas y especialmente las de los ebooks, no hay manera humana de certificar cuántos ejemplares se han vendido realmente, hay que fiarse de la palabra del editor, si tienes suerte de que sea buena gente. Estoy segura de que esto se podría regular mejor, tenemos instrumentos de sobra como para registrar este tipo de cuentas y que no haya resquicio de duda.


4 comentarios:

  1. Creo que los editores han de pasar anualmente al ministerio de... (no sé cuál) una relación de las ventas que han hecho de cada libro. Otra cosa es que no sé cómo el ministerio puede verificar si la información que le llega es veraz o no. De todas formas, los autores andamos un poco perdidos con el tema de los derechos de autor. En mi caso, fundamentalmente porque mis libros se fotocopian más que se venden.

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    1. Sí, los autores también recibimos un informe de ventas por parte de las editoriales. Pero pasa igual que con los ministerios, no hay manera de verificar esto. Hace poco me relataron el caso de una autora que contó los libros firmados en una feria y después la editorial le reportó menos ventas de las que ella misma había firmado. Esto es un tema que habría que solucionar.

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  2. Yo pensaba que si vendías por Amazon no podías vender en ninguna otra plataforma digital.
    Siento lo que te han hecho. Es de una enorme miseria moral. Espero que se solucione pronto.

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    1. Gracias, Ivan.

      Hay dos modos de publicar en Amazon, el normal o KDP Select. Este último tiene ventajas como dejar los libros en préstamo, hacer descuentos puntuales o dejarlo gratuito por unos días. Y es este último el que requiere exclusividad en Amazon (solo para formato digital, en papel eres libre de publicarlo donde quieras con ambas opciones). Por este motivo me perjudica esta distribución no autorizada, porque me obliga a publicar mis títulos bajo condiciones que querría cambiar y que tengo los derechos necesarios para cambiar. En fin, sigo a la espera de una solución, pero todavía nada. Disculpas tampoco, por supuesto.

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