La cultura ¿libre?



Hasta ahora he evitado pronunciarme en este blog sobre el tema de la cultura libre, porque yo misma me encontraba en posturas opuestas simultáneamente: por un lado, como autora, me fastidia (mucho) que mi trabajo no sea remunerado ni siquiera a precios más que ajustados, por el otro, porque como persona quisiera tener acceso a toda la cultura existente sin más limitación que la del tiempo disponible para explorarla. El paraíso, además de un lugar habitado por cachorros de todas las especies, se me representa como un lugar abarrotado de cultura. Pero...

Hay aquí "pero"-s importantes de los que no somos conscientes, como ocurre siempre que pedimos deseos de paraísos en la tierra. En el caso de la cultura libre, el tiempo se ha encargado de revelar a qué nos lleva.
Antes hagamos un repaso a cómo eran las cosas antes de Internet y esta avalancha de cultura libre (o, en muchos casos, cultura "liberada" sin consentimiento). El argumento principal de los que la defienden es que todo el mundo debería tener acceso a la cultura y estoy de acuerdo, completamente de acuerdo con esta idea. Creo que la cultura es garantía de evolución como seres humanos, inteligentes y sensibles. Cultura es civilización, en el mejor sentido de esta palabra.
Pero antes de Internet la cultura ya llegaba a todo aquel que la quisiera disfrutar: las bibliotecas ofrecían (y siguen ofreciendo) acceso a libros de manera gratuita, la música se podía escuchar en programas de radio de lo más variopinto, cubriendo todos los gustos, mientras que el cine se podía disfrutar en televisión si esperabas el tiempo suficiente. 

Nota mental: tal vez la clave de todo el asunto sea la capacidad de "esperar el tiempo suficiente". Continuamos.

No siempre fue así, pero desde que yo conozco el mundo (y me estoy acercando peligrosamente al medio siglo) la cultura ha sido accesible para todo aquel que quisiera degustarla en esta zona del mundo. La principal y más enervante diferencia con el momento actual era que un autor no podía dar a conocer su obra sin la aprobación de los mandamases de su sector (editores, casas de discos, etc.), pero esto ya ha cambiado y ahora sí que podemos hablar de una cultura realmente libre.

No voy a extenderme más en explicar cómo está la situación en el presente, de sobra la conocemos todos, hay una lucha encarnizada entre quienes crean cultura (junto a sus respectivos intermediarios) y los defensores de la "cultura libre" (entrecomillo porque donde dice "libre" debería decir "gratis"). Todos conocemos ambas posturas y se ha escrito mucho sobre el tema como para que yo también lo haga ahora sin tener nada nuevo que aportar.

Lo que sí está despertando mi interés es comprobar a dónde nos ha llevado esta cultura de lo gratuito: resulta que en nuestro sueño de hiperabundancia cultural nos hemos olvidado del factor humano, de cómo somos los humanos y cómo reaccionamos a la hiperabundancia. Las obras "liberadas" han tenido el mismo efecto sobre la cultura que habría tenido la liberación de unas toneladas de billetes de 500€ sobre la economía. El este momento las obras y cualquier creación relacionada con el ocio han perdido todo su valor. 
Para entenderlo mejor, te voy a poner un ejemplo. Hace unos días estaba leyendo las valoraciones de una aplicación móvil (que tengo entre mis favoritas, por su calidad) y vi que un usuario la puntuaba con la puntuación mínima posible. El usuario, muy ofendido, explicaba que la aplicación era un timo, ya que la versión gratuita (de mucha calidad, por cierto) tenía las opciones limitadas y que había que pagar (¡¡cinco euros!!) para la versión completa. "¡Es que ahora hay que pagar por todo!", bramaba furioso. 
Esa aplicación de dibujo te permite dibujar de forma gratuita, o, si quieres opciones más profesionales, tienes que pagar 5€ una sola vez en tu vida. A cambio de estos 5€ obtienes pinturas de todos los colores imaginables que jamás se acaban y, además, papel infinito. ¿Cuánto cuesta un cuaderno de dibujo y una caja de acuarelas de 12 colores (solo acuarelas, olvidémonos de los acrílicos, las ceras y muchas más opciones que ofrece la aplicación)? Bastante más que estos 5€ de los que el enfurecido usuario de cultura gratis se quejaba. 

En esta "cultura de lo gratis" que se ha instaurado sin que nos demos ni cuenta, el trabajo de un creador ya no tiene ningún valor y hasta diríase que tiene la obligación de crear para regalarlo a los usuarios so pena de ser acusados de estafar si no lo hacen así. 

Pero todavía hay más. La hiperabundancia de cultura "liberada", más las obras que los propios autores vamos regalando de buena gana, hacen que una inmensa mayoría de consumidores (porque ahora somos consumidores de cultura y no su público) no se detengan a discernir sobre la calidad del ocio del que disfrutan ellos o sus hijos. Lo importante es que sea gratis, el resto es secundario. He podido observar que muchos de ellos, cuando tienen que elegir entre una obra mediocre u otra de calidad, esta última por el precio de 0,99€, eligen la gratuita. Voraces consumidores, como en todo lo demás, valoramos la cantidad que podemos devorar gratis antes que la calidad por asequible que ésta nos resulte.

También las personas con criterio se ven afectadas por esta inflación cultural a la que estamos expuestos: saltamos de una obra a otra sin detenernos el tiempo suficiente como para profundizar y dejarnos alcanzar por las emociones que el autor ha querido expresar. Todos nosotros hojeamos la cultura en Facebook o Instagram como si se tratara de una revista con la que matar tiempo muerto en la peluquería. Puede que lo hagamos desde la peluquería, literalmente, o desde la parada del autobús, o sentados en la taza del váter... pero desde luego rara vez desde un espacio de reflexión como se degustaba el arte antaño, cuando éste nos costaba dinero contante y sonante y había que administrarlo bien. Ahora pasamos por encima de las obras que tantas horas de trabajo han costado a sus autores, sin detenernos más de dos segundos antes de darle al "me gusta", sin haber encontrado en la obra nada que no estuviera expuesto claramente en la superficie.

Haz memoria ¿cuándo fue la última vez que te detuviste un minuto completo ante un dibujo o una pintura?


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Comentarios

  1. Hola Anca, buen tema,
    no me resisto a expresar mi opinion,
    la situacion actual se podria comparar con aquella cosa llamada la 'movida' de los 80,
    es comprensible la borrachera debida a la represion previa,
    pasar del ayuno al banquete es peligroso y muchos salen perjudicados por no hacer el cambio con cuidado,
    sin embargo, es evidente que la vida prospera con la abundancia y padece ante la escasez,
    la tecnologia ha traido un cambio muy valioso, pues nos permite acceder a la informacion con un grado de libertad nunca antes visto,
    el medio digital es liberador per se, y funciona de acuerdo a su propia naturaleza,
    intentar trasladar a este medio modelos procedentes del sistema tangible, es ir al fracaso,
    es como sumergirse en el agua y pretender respirar igual que en el aire,
    existen diferentes maneras de buscar la remuneracion en lo digital,
    lo interesante de este nuevo contexto es que empodera al receptor, que puede elegir libremente, puede desarrollar su propio criterio y asi dar su apoyo a lo que realmente valore,
    el punto clave que los creadores debemos comprender es que las ideas estan al alcance de todo el mundo,
    si yo creo una historia de gatos mosqueteros, solo soy autor de mi historia,
    cualquier otra persona puede crear su propia historia de gatos mosqueteros,
    entonces, el exito inicial, dependera de aquel que mejor facilite el acceso a su obra,
    el exito a largo plazo depende, ademas, de la calidad intrinseca de la obra,
    otra cosa muy distinta es lo de intentar vivir solo de crear, pretension irreal de todas todas,
    por supuesto el problema gordo de este mundo es el capitalismo,
    que esta diseñado para asfixiar y esclavizar a la humanidad,
    hace falta un profundo cambio en eso, y el conocimiento hace libre a las personas,
    pues ya no se prestan a los engaños de los timadores,
    asi que bienvenida sea la cultura libre,
    en fin, perdon por el rollo,
    un saludo.

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    1. Creo que no conozco a ninguna persona que afirme estar en contra de la abundancia. Ahora bien, en la práctica resulta que las personas confunden el precio con el valor. La cultura, al pasar a ser gratuita y abundante, se ha devaluado. Muchos ilustradores o diseñadores relatan día sí y día también cómo se les pide realizar su trabajo gratuitamente. Y sí, es su trabajo, viven de crear y pagan su cuota mensual de autónomos, no es ninguna pretensión irreal cobrar por los servicios que ofrecen y vivir de ello. Pero la inflación cultural ha devaluado lo que estos profesionales ofrecen, a los ojos de los demás, hasta el punto de que si rechazan la fantástica oferta de trabajo gratuito, todavía tienen que tragar insultos y reproches. O que una fantástica app vea perjudicada su visibiludad (y posibilidad de supervivencia en el tiempo) porque a un usuario se le ha antojado pequeño el regalo del programador y si no se lo da todo gratis, le hunde en las valoraciones.
      ¿Dejamos de ilustrar libros, o nos conformamos con ilustraciones de menos calidad para así obtener el "producto" gratis o pagamos a los profesionales para que la cultura que estamos creando ahora sobreviva al paso de los años? Porque lo cierto es que, sin una dedicación exclusiva, no se llega al máximo potencial, aunque solo sea por falta de foco.
      Pero, insisto, lo que más me preocupa a mí es la percepción de ausencia de valor. Cuando infravaloras (la cultura, o a una persona, o lo que sea) impides que crezca, porque nada ni nadie prospera siendo despreciado.
      Esto no nos hace más cultos, al contrario. Porque, además, como ya ocurría antes, en los tiempos de las bibliotecas, tener acceso a la cultura no implica que se vaya a hacer uso de este acceso.

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    2. La radio siempre ha sido gratis para el oyente,
      y el oyente siempre ha sabido amar la musica afin a su sensibilidad,
      asi que yo diria que el precio no tiene nada que ver a la hora de valorar los contenidos,
      es cierto que el nuevo contexto esta reajustando el cache de algunos servicios,
      ha cambiado la manera de acceder a la informacion,
      cambia el peso y la importancia de algunos oficios,
      el tiempo de la especializacion esta dando paso a otra cosa diferente,
      esto nos obliga a buscar un modelo verdaderamente sostenible,
      pero para hacer eso, hay que comprender bien donde esta el problema,
      yo insisto en que el problema esta en la esencia misma del capitalismo,
      el dinero-deuda es un invento perverso, de consecuencias nefastas y evidentes,
      la creatividad va a existir siempre, pero el sustento economico no esta obligatoriamente ligado a eso,
      yo quiero una sociedad madura, que utilice el dinero de manera responsable,
      distribuyendo la riqueza con justicia, lo cual implica participar activamente en el cultivo de alimentos, entre otras cosas, para que las personas sean lo mas autosuficientes posibles,
      y asi en el tiempo libre poder crear por verdadero impulso de crecimiento personal y colectivo,
      comprendo tu preocupacion respecto a la desvalorizacion que algunos demuestran,
      pero eso es como los trols, ruido de fondo y nada mas,
      lo crucial es tener claro que las ideas y los ideales son indestructibles,
      y que hoy la oportunidad de aproximarse a la verdad es mayor que nunca antes,
      lo sensato es aprovechar lo mejor posible esto mientras dure,
      algunas profesiones dejaran de tener relevancia de aqui a poco,
      como les paso a los amanuenses en su dia, o como empieza a pasarles a los taxistas,
      en el fondo estamos viviendo el colapso a camara lenta de un sistema,
      y el mundo digital es una herramienta muy potente pero peligrosa,
      el ejemplo mas claro es youtube, hay mucho publico que solo consume basura absurda y degradante, pero en esa plataforma tambien existe abundante informacion importante,
      el reto de crear una sociedad despierta y capaz de organizarse adecuadamente, es inmenso,
      pero rendirse es ir a peor, porque la generacion digital va a ponerlo todo patas arriba queramos o no, y ya esta pasando.

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    3. No es que esté pasando, es que ya ha pasado. Soy entusiasta de la tecnología, pero en esta vida hay muy pocas cosas de una sola cara, todo tiene su lado negativo. Y el lado negativo de la cultura libre es que la cultura pierde valor (eso implica que también se hace menos apetecible). Pero lo peor es esta abundancia no nos hace más cultos. Es como con el exceso de información, que provoca desinformación, o el exceso de estímulos, que provoca insensibilización. Pues el exceso de cultura provoca incultura. Al menos es lo que estoy observando.

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  2. El lado negativo esta en las personas, no en la accesibilidad a la informacion,
    la cultura libre es como las constelaciones del cielo, la responsabilidad de profundizar adecuadamente depende de la persona, el astronomo que enloquece por querer ver mas de lo que puede asimilar, es un mentecato,
    aprovechar bien la informacion depende de saber asimilarla,
    da igual que haya toneladas o trillones, si yo se buscar y encontrar en cada momento aquello que deseo conocer,
    algunas cosas pierden valor subjetivo, y otras lo ganan,
    las artes cambian de acuerdo a los gustos de su epoca,
    la fotografia era un arte considerado inferior hasta hace poco,
    la expresion humana va adoptando distintos vehiculos, de acuerdo a su conciencia,
    son demasiadas las areas en las que el ser humano es todavia profundamente inculto,
    pero hoy hay la opcion de remediar eso por uno mismo, con interes y dedicacion,
    yo considero preferible que exista esta abundancia de informacion a que no exista,
    lo que parecen sugerir tus palabras es que el exceso deteriora la informacion,
    que una verdad rodeada de mil mentiras, deja de ser verdad,
    por supuesto, la verdad nunca puede dejar de ser verdad,
    asi que el reto de nuestro tiempo es saber filtrar, distinguir, investigar,
    para avanzar en la buena direccion, dejando que la mentira se pudra en su vileza,
    es verdad que los cambios tecnologicos se mueven rapido y todavia estamos aprendiendo y aclimatandonos,
    la cuestion es, dada la nueva realidad: adoptar una actitud fatalista o constructiva,
    utilizar bien la herramienta o malograrse.

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    1. Todo suena muy bien hasta que caes en la cuenta: los humanos somos unos mentecatos que andamos lejísimos de cualquier atisbo de mesura. Y a partir de ahí a mí me cuesta sostener una postura tan rotunda como la tuya.

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    2. Siempre hay luces y sombras,
      lo importante es conectar con aquello que nos hace ser cada vez mejores,
      hay que tener medio corazon en la Tierra y el otro medio en el Cielo,
      para rechazar la podredumbre y canalizar lo sublime,
      yo me siento hermano de los que crean belleza como pura expresion de amor,
      aunque mi aporte sea pequeño, mi gratitud es grande cuando descubro arte que me llega al corazon,
      tambien desprecio a los corruptos, pero cuido de que eso no eclipse mi esperanza y compromiso positivos,
      internet es un laberinto complicado, pero tiene algunas posibles vias de subsistencia, por ejemplo Patreon, todavia no lo he examinado a fondo, pero parece una opcion interesante.

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    3. Te he leído con atención y he reflexionado sobre tu argumentación, pero estoy llegando a la posición contraria. Como en tantísimos otros asuntos, en el tema de la cultura se demuestra que menos es más. Definitivamente, si no devaluáramos la cultura seríamos más cultos. Prestaríamos mas atención a lo que vemos, escuchamos o leemos, la degustaríamos más pausadamente y reflexiobaríamos sobre cada obra antes de pasar a la siguiente. Pero como somos mentecatos, estas limitaciones no las vamos a administrar sabiamente si no hay un factor externo que nos obligue a ello, factores como por ejemplo el tener que abonar una (aunque sea pequeña) cantidad económica a cambio de cada obra. Lo ideal sería que nos administraramos sabiamente, pero es evidente que no lo estamos haciendo.

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    4. Bueno, ese es tu punto de vista actual,
      solo digo dos cosas, uno, que la devaluacion no tiene nada que ver con el dinero sino con la conciencia,
      que en el mundo existan bulimicos no debe ser razon para racionar el acceso a todos,
      y dos, se puede realizar una administracion sabia que recompense al creador a la vez que mantenga las obras libremente accesibles, por eso digo que el futuro es Patreon y similares.

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    5. Por supuesto, en este blog expreso mi punto de vista, igual que tú en tus comentarios expresas tu punto de vista. Y es evidente que son diferentes entre sí.
      Pero me gustaría hacer una última puntualización además de lo ya dicho: la cultura no se limita, siguen existiendo medios gratuitos de acceso a ella (bibliotecas, filmotecas, museos, etc.). Afirmar que el acceso a la cultura está limitado por remunerar al autor no se ajusta a la verdad, no me sirve como defensa de la llamada "cultura libre", porque no es verdad. La defensa de este modelo es una cuestión de ideología, no de "hambre" cultural.

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    6. Internet posibilita la difusion ilimitada de toda informacion,
      en este medio, se pueden adoptar distintos modelos de remuneracion,
      la propuesta de que cada usuario deba pagar para acceder a la informacion, no funciona a largo plazo, tal y como demuestra la solidaridad de las redes p2p,
      la propuesta que mejor concuerda con la naturaleza del medio digital es la del pago por liberacion de la creacion (el crowdfunding) y la opcion de donativo o mecenazgo posterior,
      fijate en como ha sabido adaptarse la industria musical al medio digital,
      ni tus palabras ni las mias van a cambiar la realidad global actual,
      asi que suerte a cada uno en su camino y el tiempo dira, jeje.

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    7. Ya me estás cambiando de tema, jeje.

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    8. No me importa seguir debatiendo,
      pero creo que ya hemos expuesto claramente nuestros puntos.

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