Lo mejor de 2017

Aunque este blog haya estado en “modo silencio” gran parte de este año, lo cierto es que 2017 ha estado repleto de novedades y avances, tanto que me faltan dedos y tiempo para contártelo todo. Poco a poco iré desgranando todas las cuestiones que se me agolpan ahora en las yemas de los dedos, pero aquí va un pequeño resumen de lo mejorcito que he encontrado en mi camino.

Libros

Este año he conseguido dos de los libros que persigo desde... puf, ni recuerdo desde cuándo. Se trata de “El diario creativo” de Lucía Capacchione y de “Para ser escritor” de Dorothea Brande. El primero estaba descatalogado y el segundo ni siquiera se había editado en castellano, así que la caza y captura de ambos libros ha sido motivo de gran alegría para mí: con ellos mi lista de libros inalcanzables se ha quedado a cero, de un plumazo. Por supuesto, los iré reseñando aquí, con el tiempo, junto a otros libros interesantes que han entrado en mi casa en los últimos tiempos.

Cursos

  • Ha sido un año muy intenso en cursos, pero quiero destacar el de “Pinceles y píxeles” de Patricio Beteo, que me ha llevado más allá del contenido en sí, porque es uno de esos cursos que no se limita a explicar una técnica concreta, sino que abre puertas a nuevas posibilidades. 
  • También destacable el curso de ilustración vectorial de Mr. Kone. Aunque no soy gran fan del dibujo vectorial (tal vez porque, al basarse en fórmulas matemáticas, me lleva a usar más trozo del hemisferio izquierdo del que yo quisiera), este curso me ha reconciliado un poquito con esta técnica. Si a ti te interesa este tipo de dibujo, este curso puede ser un comienzo fantástico.
  • Y no puedo dejar del mencionar el curso de creación de personajes de Gastón Caba, que usa para este fin algunas de las técnicas de generación de ideas que suelo explicar aquí, adaptadas específicamente para la creación de personajes; en este curso nació John Slow (que está más abajo en esta lista).

Apps

  • ¡¡Procreate!! Lo pongo así, con signos de exclamación, porque esta última versión tiene todo lo que yo pueda necesitar y para mí es la mejor herramienta de trabajo en lo que a ilustración se refiere. A veces pienso que sin Procreate ya ni sabría dibujar.
  • Artrage sigue siendo la mejor app para enseñar dibujo y pintura digital a los niños; los niños piensan igual que yo, cuando la prueban, ya no quieren otra.
  • Otro descubrimiento, del que todavía me quedan muchas y placenteras horas de aprendizaje ha sido Affinity Photo: ¿quién quiere ya Photoshop? 
  • Noteshelf ha mejorado tanto que se ha convertido en la app de “todos mis cuadernos”, incluso los que escribo a mano, a diario. Junto al maravilloso Apple Pencil, ha hecho realidad mi objetivo de prescindir por completo del papel.
  • Aunque no le he dedicado tanto tiempo como quisiera, iColorama es una excelente app para fotomontajes y post producción de fotos. Mucho más potente y compleja de lo que pueda parecer a primera vista, ha sido sin duda uno de mis descubrimientos del año. Recuerdo que cuando la probé por primera vez sentí hasta cierta rabia: ¿para qué he aprendido a dibujar con tanto esfuerzo, si ahora una app hace cosas tan increíbles? (no te pierdas las maravillas que hacen otros artistas con esta app partiendo de una foto).

Avances

Este es el apartado que más satisfacción me da revisar. Ha sido un año muy interesante en el que he resuelto cuestiones viejas y he abierto posibilidades nuevas (tantas que ahora mismo me abruman y ni sé por donde empezar). 
  • En la primera mitad del año, conseguí resolver la manera de trasladar el “dibujo antiestrés” de lo analógico a lo digital y del blanco y negro al color. El resultado (ver imagen), que ahora parece tan obvio, es fruto de muchas horas de trabajo, pruebas, fracasos y vuelta a empezar. Con esta técnica he empezado la colección de “gatos coloridos” y estoy recreando, en color, el proyecto “100 retratos” (puedes ver más dibujos de estos en mi cuenta de Instagram).
  • El proyecto de John Slow (todavía en curso) me ha dado muchos problemas en el inicio y, en la búsqueda de solución de estos problemas he encontrado un lenguaje visual que me apetece mucho explorar de aquí en adelante y que va a formar parte de mi bagaje en la ilustración infantil.
  • También con John Slow he encontrado un... idioma nuevo, en el que puedo escribir y dibujar a la vez. Al fin he conseguido “casar” mi cerebro de escritora y mi cerebro de dibujante: antes iban cada uno por su cuenta y no dialogaban, menos todavía trabajaban en un proyecto común. Con este libro infantil ha comenzado el diálogo que ambos van a mantener de aquí en adelante, porque he encontrado un lenguaje que ambos entienden, he encontrado ese espacio mental donde caben ambos. Y es un espacio fascinante, que me empuja a nuevos proyectos y a retomar los viejos. Es una forma de trabajar y de expresarse diferente a lo que venía haciendo hasta ahora, más profunda y personal, a la vez que más consciente.
  • Hay otra novedad muy importante este año, relativa a uno de mis más queridos cuentos infantiles, novedad que se hará visible el año que viene. Y hasta aquí puedo leer sobre este tema.

Y este es solo el resumen con la “crème de la crème”, pero ha habido mucho más en cualquiera de estos apartados. Si me prometieran un año de creatividad tan valioso como lo ha sido 2017, yo firmaría ahora mismo. 

¿Y tú? ¿Has revisado tu año para comprobar lo mucho que has avanzado, día a día, un pequeño paso tras otro?

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