¿Quién quieres ser dentro de un año?



Soy un poco filósofa (amateur) y siempre ando en busca de respuestas para cuestiones tan “ligeritas” como el sentido de la vida y similares. Supongo que son las secuelas de mi vida en el bosque... aunque también podría ser el rasgo que me llevó hasta allí. En todo caso, nunca he dejado de preguntarme.

Hace un par de años encontré una respuesta que me sirve de guía desde entonces, sobre todo ante las grandes decisiones o los miedos paralizantes. Comprendí, tras un razonamiento que no voy a reproducir aquí por ser demasiado extenso, que en realidad toda la vida no era más que dar respuesta a una pregunta: ¿quién eres? Es la pregunta a la que nadie sabe contestar si no es mediante su nombre (que solo es un nombre escogido por otras personas) o su profesión (que es la de muchos otros) o algún otro elemento que ni de lejos le describe o define. Fallamos siempre en la respuesta y es porque esta pregunta no se puede contestar en palabras, sino que la vamos respondiendo día a día mediante nuestras acciones. Y solo al final de nuestro camino habremos completado la respuesta. Desde que comprendí esta cuestión, tomo mis decisiones en base no ya a quién soy, sino a quién quiero ser. Así, mediante mis acciones, me convierto en la persona que quiero ser y, en ese final del camino, habré contestado a mi pregunta de la manera mas hermosa que soy capaz de concebir. 

Ahora que estás a punto de entrar en la vorágine de regalos y celebraciones, te pido que te detengas un momento, a solas con tus pensamientos y te hagas esta pregunta: ¿quién quieres ser dentro de un año? ¿Qué parte de tu personalidad querrías añadir a la totalidad de tu respuesta? ¿Qué nuevas habilidades deseas para ti? ¿Qué quieres crear?

Sea cual sea tu respuesta a estas preguntas, tienes un año por delante para materializar ese deseo o, si es un proyecto de largo recorrido, al menos para avanzar un buen trecho de éste. Un año por delante, es mucho tiempo. Podrías invertir dos horas diarias en convertirte en la persona que quieres ser. O solo cuatro horas a la semana. Estas horas, sumadas a lo largo de un año, te llevarán mucho más lejos de lo que crees, porque el único secreto es la constancia sostenida a lo largo del tiempo.
Así que decide quién quieres ser, traza una ruta y resuelve no abandonar al menos hasta dentro de un año, pase lo que pase, incluso aunque descubras que se te da fatal y creas que ya no quieres ser aquello que te habías propuesto. Supera esta primera barrera, la de la frustración, mantén el ritmo y número de horas semanales que te has marcado y hazlo.

Ejem... no añadas esto a la lista de propósitos de año nuevo: ya sabes que estos nunca los cumples. Mejor suscríbete al blog (en el menú lateral derecho) para recibir los artículos por email y mantenerte en contacto con tu creatividad cada semana.

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Comentarios

  1. Cuánta razón, Anca. Yo me suscribo a eso de "mamá quiero ser artista".

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    1. Ahora que lo admites públicamente, te lo puedo decir: hace tiempo que estás suscrita a ello. Y me consta que estás creciendo ;)

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